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CREACIONES ESCOLARES

Desde 1889 el poeta de Nuevo México Jesús María H. Alarid hace un llamado a la comunidad chicana para que también aprendan a hablar inglés, por el bien de ellos y por el bienestar del país.


Albuquerque en 1915, cortesía de Library of Congress

Por Rosario De La Torre

Trabajo para el curso “Literatura Chicana”/California State University-Stanislaus

Día de publicación: 28-01-2008

“El idioma español” es un poema escrito en el año 1889 por el escritor Jesús María H. Alarid en el cual toca el tema de una posible eliminación del español. En esta inspiración, el poeta muestra el sentimiento del pueblo chicano ante el deseo de los anglosajones de proscribir el idioma hispano. Sus versos manifiestan la inmensa tristeza que el méxicoamericano siente de que posiblemente se les arrebate el derecho de hablar su idioma al cual manifiestan amar por ser su lengua nativa. Sin embargo, el autor, aparte de demostrar nostalgia, también muestra solidaridad hacia el país norteamericano. El autor hace un llamado a la comunidad chicana para que también aprendan a hablar inglés, por el bien de ellos y por el bienestar del país. No obstante, el tema principal del poema es la inconformidad de los chicanos ante la eliminación del español, porque ellos desean que su idioma siga existiendo. Por lo tanto, el propósito de este trabajo es demostrar que “El idioma español” es un poema donde se denota la resistencia del chicano, junto con su solidaridad hacia el país en el que radican.

Para apreciar y entender más el contenido de este texto, es importante explicar las circunstancias sociales y políticas que llevaron a Alarid a escribir tal poesía. El autor era originario de Nuevo México, y en la época en la que su poema surgió, este estado había acabado de pasar años antes a formar parte de Estados Unidos. En América Ocupada, Rodolfo Acuña dice:

Después de 1848, oportunistas angloamericanos se trasladaron a Nuevo México…establecieron sus privilegios, controlando el gobierno territorial y administrando sus leyes para ampliar su dominio político, económico y social…los mexicanos perdieron sus tierras…Los angloamericanos se apoderaron de ellas sistemáticamente por medios legales e ilegales (Acuña 84).

Ya una vez confiscadas las tierras por los angloamericanos, éstos pusieron programas en práctica para sustituir el español por el inglés, pero su objetivo fue inútil porque en muchas pequeñas poblaciones del estado, el español se siguió hablando (Acuña 84). De cualquier forma, los anglosajones intentaron eliminar la lengua castellana, pero la gente del pueblo se opuso, y así es como Alarid con sus palabras manifiesta la oposición de su gente.


Típica imagen de Santa Fe, NM. Archivo

En “El idioma español,” Alarid expone un ejemplo de resistencia lingüística, de lucha chicana para que su lengua nunca desaparezca. “El desarrollo del cuento chicano: Del folklore al tenebroso mundo del yo” es un artículo acerca del cuento chicano, donde su autor Juan Rodríguez toca el tema de los chicanos y su idioma.

Negándole al chicano el uso del idioma nativo, inició el anglosajón una violenta campaña anti-mexicana tanto para convencer al conquistado de la superioridad yanqui en todos los campos y sentidos como para inculcar en la mente del agredido la idea de su innata inferioridad (Rodríguez 7).

En estas líneas, Rodríguez aclara que los anglosajones, desde un principio, quisieron establecer superioridad ante los mexicanos o chicanos negándoles el uso de su habla nativa, hecho que dio lugar a que estos últimos reaccionaran. Así que estas reacciones no se hicieron esperar y un perfecto ejemplo lo podemos ver en el poema “El idioma español.” “Hermoso idioma español/ ¿Qué te quieren proscribir?/ Yo creo que no hay razón/ Que tú dejes de existir” (Alarid en Hernández 205).

En estas cuatro líneas se expresa el gran aprecio que los chicanos tienen de su idioma original, junto con su incomprensibilidad de que éste pueda ser excluido. Cuando el autor dice “hermoso idioma,” le declara su afecto y amor; y cuando afirma que no hay razón para que deje de existir, sugiere que por ninguna razón el habla hispana debe eliminarse. “Que quede un idioma muerto/ No se declaran de cierto/ Pero lo quieren quitar/ Siendo un idioma tan lento/ Y tan dulce para hablar” (Alarid en Hernández 205). Estos versos captan la nostalgia del pueblo chicano y el no resignarse a que su raíz lingüística desaparezca. Insiste el autor en las virtudes de su lengua por las cuales tiene derecho a seguir existiendo. Frases semejantes a las anteriormente mencionadas se pueden ver por toda la elegía.

Padre José Martínez (1793 – 1867), editor, autor, guardián de la lengua hispana en Nuevo México. Cortesía de: www.latinamericanstudies.org/chicanos.htm

Por su parte, en su artículo “Poesía chicana,” Arturo P. Pérez dice que el chicano “anhelosamente busca la identidad personal y la de su pueblo, reclama el derecho a que ésta sea reconocida como individualidad única dentro del mosaico de los pueblos americanos” (Pérez 123). De esta misma forma, Alarid coincide en sus versos con lo anterior expresando su deseo de conservar tanto su identidad personal como la de su colectivo. Lo hace precisamente demandando que el español debe permitirse seguir hablando como forma de proporcionar identidad. Pérez agrega que “las injusticias contra las que se alza la voz airada forman las hondas raíces del dolor humano” (131). Igualmente en el poema, los chicanos con su sufrimiento alzan su voz contra la injusticia de haber sido invadidos y ahora con la amenaza de que se elimine su herencia lingüística. Alarid reclama: “Nuestro idioma primitivo/ Que siempre, siempre, esté vivo/ Y exista en el corazón/ Repito, que no hay razón/ El dejar que quede aislado” (en Hernández 205). Estas líneas, pues, refuerzan el amor hacia la lengua original y se exige que siga activa en este país, llevarla siempre en el corazón.

Visionario, Alarid, además de impedir la prohibición de su idioma, no se cierra a hablar sólo éste, puesto que está de acuerdo a instruirse para hablar inglés también. De esta manera, defiende el derecho de su pueblo de hablar español y al mismo tiempo propone que se aprenda a dominar el inglés. En el artículo “La poesía chicana en español”, Fernando García Núñez establece: “Hace ya más de un siglo (desde 1848) que luchan por conservar su lengua y modo de vida ante la amenaza aplastante de la mayoría anglosajona” (García, 117). Asimismo, en sus versos Alarid lucha por conservar la lengua de su pueblo, pero también sugiere que, realista y práctico, se aprenda el idioma anglosajón ante el dominio demográfico de esa nueva mayoría:

Y que se nos llegue el día/ De poder hablar inglés/ Pues señores justo es/ Que lo aprendamos hablar/ Y siempre darle lugar/ Al idioma nacional/ Es justo y es racional/ Pero les hago un recuerdo/ Para a San pablo adorar/ No desadoren a San Pedro (Alarid en Hernández 206).

Por medio de estas líneas, el autor declara que es justo que se aprenda a hablar inglés, que se convierte poco a poco en el idioma nacional, pero a la vez no es necesario que se impida el español. “Que el inglés y el castellano/ Ambos reinen a la vez/ En el suelo americano” (en Hernández 206).

Alarid va más allá al proponer no una lengua sobre otra sino una igualdad entre ambas, que las dos sean habladas en Norteamérica, como sucede hoy en esta época global y en países europeos. Por lo tanto, “El idioma español” es un poema de resistencia lingüística, pero que a la vez emite un mensaje solidario hacia la nación norteamericana. El autor del poema, desde 1889, no quiere que su pueblo hable sólo su lengua nativa, sino que también aprenda a hablar el idioma anglosajón, puesto que viven ya entre esta mayoría. Alarid cree que es justo que su gente hable inglés, pero que jamás se les prohíba el derecho de hablar su idioma materno. Propone, pues, que el inglés y el español, “siempre reinen” en la Unión Americana.

Contacte a la autora: plebita_16@yahoo.com

Obras citadas

  • Acuña, Rodolfo. América ocupada: los chicanos y su lucha de liberación. México: Ediciones Era, 1976.
  • García Núñez, Fernando. “La poesía chicana en español.” Cuadernos Hispanoamericanos. 397 (1983): 117-123.
  • Herna´ndez-Gutie´rrez, Manuel de Jesu´s, and David William Foster. Literatura Chicana, 1965-1995 An Anthology in Spanish, English, and Calo´.
  • “El idioma español,” Alarid, Jesús María H. Garland reference library of the humanities, vol. 1912. New York: Garland Pub, 1997. 205-206
  • Pérez, Arturo P. “Poesía chicana.” Cuadernos Hispanoamericanos: Revista Mensual De Cultura Hispánica. 325 (1977): 123-131.
  • Rodríguez, Juan. “El desarrollo del cuento chicano: Del folklore al tenebroso mundo del yo.” Mester. 4.1 (1973): 7-12.

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