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REPORTAJE de José Luis Jara

Más fotos en “Galería VI Feria del Libro” en este mismo portal

De acuerdo con las cifras oficiales, la VI Feria del Libro de Hermosillo fue todo un éxito del Instituto Sonorense de Cultura (ISC), porque se logró la participación de más de 200 casas editoriales, un programa repleto de actividades culturales, coronados con conciertos musicales y presentaciones de obras de teatro del célebre escritor sonorense Abigael Bojórquez, a quien se le dedicó esta fiesta cultural.

Y de acuerdo a los saldos que recogió Orbis Press y Culturadoor en este evento, celebrado en el mes de octubre, la VI feria del libro abrió las puertas para que esta empresa, que se dedica a la edición y publicación de libros, periódicos y suplementos culturales en español en Estados Unidos, retomara un camino por el rumbo mexicano.

En el stand que ocupó Orbis Press se pudo dar una pequeña muestra de la capacidad editorial, pues en este espacio se ofertaron alrededor de 50 libros editados y publicados por esta empresa editorial, que ha logrado una consolidación a base de esfuerzos, lágrimas y risas.

Y la cereza del pastel que ofreció Orbis Press a los que visitaron la feria del libro, fue la presentación de cuatro escritores de casa. Los doctores Grisel Pujalá, David Alberto Muñoz y Manuel Murrieta, acompañados por la cronista Cristina Murrieta, dejaron sus credenciales académicas en la bolsa y se pusieron la camiseta del trabajador de la palabra y leyeron sus escritos de cara al público.

La idea se maquinó antes de que iniciara la VI Feria del Libro. Sólo se contaba con un stand para colocar los libros y la agenda de las actividades oficiales del evento, ya estaba cerrada. Y se empezó a esbozar una actividad que aprovechara el marco de la jornada, respetando los actos oficiales, para dar a conocer la literatura hispana en Estados Unidos.

Y la mejor forma fue planear la presentación de esos escritores.

Grisel y David dieron el sí de inmediato para entrar en esta aventura y planearon su viaje al evento literario. Fue en autobús y de acuerdo con las versiones de ambos, en las siete horas que duraron en el camino desde Phoenix, destruyeron y reconstruyeron el mundo. Manuel ya estaba más que entrado en el plan y llegó a Hermosillo con los días ajustados para organizar la presentación. La invitación fue abierta a todo el público para charlar con escritores hispanos de Estados Unidos.

Y ese atractivo fue lo que motivó que escritores y periodistas visitaran el stand de Orbis Press: el sonorense Gerardo Cornejo llegó con la noticia de la próxima presentación de su nuevo libro. Se trata de la novela Microbios de luz, editada por CONACULTA.

“Es una rara mezcla de cuentos entrelazados con la realidad de este lado y la realidad del otro lado; medio fantástico, medio absurdos, cuentos donde cada cuento lleva un mini cuento, pequeñas joyitas de la imaginación. Es un libro marcado por la imaginación”, explicó el autor a Manuel Murrieta (Más información de Cornejo en www.culturadoor.com). La novedad es que Gerardo Cornejo presenta su libro en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, una de las principales fiestas del libro en español, en el ámbito internacional, a donde acuden los escritores de la vieja y nueva guardia: José Saramago, Gabriel García Márquez, Carlos Monsiváis y Jorge Volpi entre los conocidos. “Por eso voy apurado a México” le dice a Manuel Murrieta. Tiene que estar pendiente de las correcciones para que el libro salga a tiempo para la Feria Internacional del Libro que año con año se celebra en Guadalajara, México.

Al espacio generado por Orbis y sus escritores llegó también el escritor chicano Miguel Méndez. José Luis Martínez, autor del “Santo Oficio” que publica el periódico mexicano Milenio Diario y Milenio Semanal llegó acompañado por Raúl Acevedo Savín, quienes aprovecharon para motivar una reunión fuera de trabajo, en algún lugar donde se pueda comer y tomarse unas cervezas. Y ese lugar fue un restaurante típico sonorense, con carne asada como menú principal.

El espacio que ocupó el stand de Orbis Press fue en uno de lo extremos de la Casa de la Cultura, donde se celebró la jornada de nueve días. A un lado se encuentra un cerro que parecía, al principio, anunciar un panorama sombrío para las actividades. Sin embargo, la fuerza de la palabra pudo más. Ese escenario se transformó y la invitación a charlas con escritores hispanos de Estados Unidos provocó que llegara un público muy selecto.

Las cifras oficiales que se ofrecen hablan de una asistencia de poco más de 10 mil personas. De ellos destacaron unos 4 mil 100 niños y jóvenes de diferentes escuelas de la ciudad. Asistieron alrededor de 2 mil 397 más que asistieron a los talleres de lectura, creatividad literaria, lectura en voz alta y otros.

Como la humedad
El asunto era que el evento de Orbis Press no estaba en la agenda oficial. Y la idea era generar un espacio propio, respetando a los demás. Entonces la comparación se vino a la cabeza: hay que meterse como la humedad.

Y así fue, fueron dos días de charlas. En el primero, los doctores Grisel Pujalá y David Alberto Muñoz se subieron al montículo. Se acomodaron sillas y después de una breve presentación de los escritores, David Alberto leyó dos cuentos: “Me lleva la chiquita” y “México de mis recuerdos”.

“Me lleva la chiquita” es como decir “me lleva la chingada”, pues el cuento trata sobre la vida de un jornalero que vive para el trabajo en un lugar donde no es su país, donde los amigos se miden con la cantidad de dígitos que tenga el billete y que por estar así, en que se lo lleva la chiquita –o la chingada- él tiene que seguir trabajando.

Y esa vida le queda a cualquier mexicano que cruce la frontera.

Después de la lectura y en una reflexión sobre el papel que están jugando los migrantes y la represión que sufren por el gobierno de Estados Unidos, David Alberto Muñoz dice: “si los mexicanos dejáramos de trabajar un día, se para todo. Están pendejos los gringos si piensan que no somos nada. No se han dado cuenta pero la migración de miles y miles de mexicanos y de otros países, representa una invasión cultural silenciosa pero efectiva. Ahora los gringos ya no comen hamburguesas, comen tacos; ya no le echa catsup a la comida, le echa salsa”.

Grisel Pujalá espera su turno. Y cuando llega, primero aclara su origen: “soy cubana. Cubana de Camagüey”. Después entendería por qué esa puntualización. “Soy astróloga” aclara. También subraya que su fuerte es más la crítica literaria, el análisis de la literatura y en este ramo, ya ha publicado algunas obras.

Sin embargo, leyó unos textos poéticos que hablan de Lucifer. No de ese ser que la iglesia se ha encargado de identificarlo como el dios del mal, sino a la voz análoga portadora de la luz. Grisel es una de las investigadoras isleñas que pertenecen a la generación de exiliados que se conocen como la generación “uno y medio”, que ella misma lo explica: “Mira, el exilio cubano se remonta a principios del siglo 19. De ahí vienen varias generaciones de exilio. El exilio actual se remonta a principios de la década de los 60, de tal suerte que hay grupos de escritoras cubanas que salieron de la isla entre los 5 y los 18 años. Ello nos crea una experiencia especial porque no somos ni criadas en Cuba totalmente y tampoco nacimos en Estados Unidos, porque la identidad ya estaba formada. Y eso genera una serie de fenómenos dispares, por ejemplo grupos de escritoras que escriben en inglés, pero que la consideramos literatura cubana porque en la obra está presente la nostalgia, la isla está presente, la temática cubana en general. Hay otro grupo de escritoras que estamos como en resistencia, que escribimos en español, seguimos escribiendo en español como una forma de afianzarnos en la cultura, de afianzar el idioma y la identidad cubana.

Segundo día
Fue sábado por la tarde. Manuel Murrieta y Cristina Murrieta presentaron sus lecturas. En ese mismo día, llegó un comentario a los oídos de los escritores de Orbis Press: los eventos organizados generaron buenas expectativas entre la gente. No era mucho que presumir en cuanto a cantidad de asistentes. Pero sí fue motivo de orgullo, la calidad de los visitantes a las pláticas y al stand de Orbis Press.

Manuel Murrieta leyó dos crónicas que fueron premiadas por el concurso del libro sonorense. Primero leyó “De viaje en Mexamérica”, una especie de prosa poética que cuenta las vivencias y nostalgias de Manuel en Hermosillo. Y la segunda fue la lectura del capítulo final de la novela “Háblame a tu regreso”, donde aborda el tema de la identidad latina.

Cristina aprovechó su espacio para relatar una crónica de su niñez que vivió en Nácori Chico. La obra se llama el “Pata de gallo” y habla sobre las acciones que tuvo el mismísimo Diablo, no el Lucifer del que habló la doctora Pujalá, sino de ese que se viste elegante, conquista a la muchacha más guapa del pueblo y se la lleva para nunca más regresarla. La única pista que dejó ese extraño señor fue su inconfundible pata de gallo. Y de ahí salieron las deducciones populares y la leyenda que se formó en torno a este suceso.

Con este evento, Orbis Press y Culturadoor lograron meterse como la humedad para estar en contacto directo con el pueblo y los lectores. Y se percató que este hecho muestra las expectativas de esta empresa editorial por caminos mexicanos.

Contacte a José Luis Jara: jluisjara@yahoo.com


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  2. Sep 26, 2010: CULTURAdoor » » Culturadoor 48
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