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POESIA

Por Yarelis Gandul Cabrera

A nuestra redacción llegan de improviso y sin permiso, correos electrónicos solicitando empleo, currículum vitaes de escritores, propuestas e ideas para futuros libros y a veces textos enteros listos para ser publicados. Con tristeza, el editor sabe que es imposible dar cabida a todo, a veces no responde, en otras lo hace con gracia pero, en ciertas ocasiones, se inicia un diálogo productivo con quien envió el mensaje esperanzador desde algún rincón del planeta.

También creemos que la verdadera poesía de inmediato te atrapa, viene cargada de sorpresas, provoca asombro, hace sentir que descubrimos el mundo por vez primera. Hace días, cuando unos poemas así llegaron a nuestra redacción, simplemente, por honestidad literaria, no debía ignorarlos. Eran los de Yarelis Gandul (en la foto), una artista cubana que los enviaba desde Italia, donde ahora reside, como lo supe de inmediato al tiempo que me topaba con una revelación: sus versos eran pulidos, trabajados con tesón, precisos, sin nada que les faltase o sobrase. Noté que cuidaba no sólo la imagen, sino también la concisión cincelando la palabra y los espacios, los del tiempo y los de la hoja en blanco. Para colmo, los versos tenían como una melodía, con un mensaje fresco y travieso, simple y tierno, no, definitivamente no podía hacerlos a un lado.

Eran unos poemas como un ángel que habita cualquier urbe de hoy pero que, sin contaminarse las alas, sigue volando limpio y libre hacia el seno de la creación. Sólo había que solicitar permiso a Yarelis para que me dejara compartir sus poemas, publicarlos aquí, para que los leyeran en esta parte de la frontera. Cuando ella me envió el correo electrónico de aceptación, incluyó su fotografía, el reporte de que estos versos forman parte del poemario Los suburbios del ángel—publicado en 2003 en Pinar del Río, Cuba, por Ediciones Loyna—y unas ilustraciones creadas por su compatriota Pedro Pablo Oliva. No tuve más que decir: ¡gracias Yarelis por compartir y alegrarnos la vida!… Manuel Murrieta, editor general.

ALELUYA

A los santos que glorificaron tu nombre
a la tierra y al cielo
a la belleza
a las piedras
y a tu cuerpo
aleluya
a la mañana
a la noche borracha
a nosotros embriagados
amén.

DE LA LLUVIA

Guitarra no llores
que de soledad está hecho el mundo
y de tristezas
y de lluvia
y de ven y come que se enfría.
Guitarra no llores
que te despintas
y te dañas
y puede que no suenes igual
así de nueva
así de santa
así de quien no está mojada.
Guitarra no llores
que eres del canto
Guitarra no llores
no es para tanto.

VIGILIA

Centinela alerta
ya viene el amor
enciendan las antorchas
los faroles
el amor bordeando el río
afilen
no duerman
el amor vestido de príncipe
abran las puertas que viene de azul
y viene embrujado
Olviden a la reina
a la tal Isabel
que me doy al brujo
hago santa su piel.

CASI

Que de aquí y allá es igual
pero no tu beso
ni tu sombra
y no tu curva
tu soledad insaciable
y tus formas
mundo que amoldo y riego
cada vez
que busco y ando
cada vez.

DUELEN LOS SUSPIROS

Los cerrojos
el alivio del no fue nada
duele pasar la hoja sin ver siquiera
y el tacto no es tan bueno
y tengo el gusto a yerba
y huelo a tierra
pero no soy del monte
y es que los sentidos están locos
tiernos pero locos
sanos pero locos
y busco y curo
y curo sin oficio
cuando no queda
con qué alumbrar las manos.

OLVIDO

No sé la fragancia
no sé tu soliloquio
y yo que busco notarme
que busco lo agotable
me calmo
me arropo
me olvido
y aquí pradera
y aquí desértica
allá las piernas
el manto
aquí qué tierna
por cuanto.



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  2. Oct 3, 2010: CULTURAdoor » » Culturadoor 50
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