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Somos ángeles comisionados a traer la presencia divina de la palabra escrita, pero también somos verdaderos demonios dominados por nuestros propios instintos…

Todas las fotos son del autor exclusivas para Culturadoor.com ©

Amoniaco humano

Por David Alberto Muñoz
—Enviado de Culturadoor.com—

Hermosillo, Sonora.- Momentos sigilosos permanecían en la salas de conferencia, las cantinas, los autobuses, los hoteles, el mercado municipal, la Uni, tacos Don Chuy, el boulevard, detrás de cada uno de estos lugares, el silencio se escuchaba por las palabras dejadas ya no por los escritores, sino más bien por los amigos que no dejaban de sorprenderme a cada instante.

Era otra dimensión, otro mundo, nuestras existencias se habían detenido para ocupar un espacio galáctico, subalterno, extraído del mismo cactus espinoso que rodea a todo el desierto de Sonora.

El mundo se detuvo. Los periódicos aunque los leyéramos no decían absolutamente nada. Era algo así como el lograr desaparecer literalmente del planeta para escapar dentro de una novela mal escrita en proceso de desarrollo.

Nos convertimos en personajes verdaderos de algún cuento jamás terminado, o tal vez, fuimos líneas de un poema erótico plasmado en el calor húmedo, sudoroso, provocador, que rodeaba la ciudad capital, en el mes de junio, en un país que es el nuestro, pero cuya verdad ha cambiado tanto.

Las personalidades se manifestaban una a una. El escritor místico con tendencias religiosas, el improvisado que escribió literalmente en la mesa su poema, el estudiado que nada más citaba, citaba y citaba, el irreverente que desde la mesa le habló a su amigo para que éste leyera por teléfono su ponencia. El eterno romántico enamorándose cada quince minutos, el izquierdista sintiéndose en las aguas de su propio lago, el alcohólico quien al leer cobraba sobriedad, los periodistas con pluma ágil tomando fotos de todo, aquellos que volaron desde el otro lado del charco para leer solamente tres minutos, los más pudientes pidiendo coñac y fumando Benson & Hedges, los jovencitos intentando ser alguien, y los ya consagrados, unos manteniendo una humildad muy especial, y otros sintiéndose los grandes divos capaces de mover montañas y resucitar muertos.

Mujeres y hombres dibujaban los planos que durante cinco días expondrían su vocación de literatos capaces de no solamente darse auto terapia, sino también penetrar dentro de las emociones del otro, para de esta manera, divulgar los laberintos humanos, llenos de la misma emoción formulada de distintos modos.

De todo hay en la viña del señor, los melodramáticos que no están a gusto a menos que estén viviendo una verdadera tragedia (de acuerdo con ellos). Los exagerados que ven moros con tranchetes, los que se sienten culpables de todos los males del planeta, los coquetos que al igual que adolescentes le tiraban los perros a medio mundo, los prepotentes que ni siquiera voltean a verte, los negativos que nada más andan criticando, los rencorosos que todavía se acuerdan de cómo hace más de treinta años, la maestra Rosita no los dejó salir al baño, los buena onda que quieren entablar relaciones con los demás, los amargados que no pueden verse ni ellos mismos, los de espíritu caritativo que siempre desean dar y ayudar, los callados que hablan con su escritura, los habladores que callan con su silencio, los envidiosos que queman con sus deseos, y los que observan con un sentido de reflexión.

¿Quién no tiene ego? ¿Quién no desea reconocimiento? ¿Quién no está traumado? ¿A quién no le han hecho injusticias? Somos ángeles comisionados a traer la presencia divina de la palabra escrita, pero también somos verdaderos demonios dominados por nuestros propios instintos, humanos e intelectuales, quemándonos en el mismo infierno construido por nuestras propias manos.

En estos cinco días, la ciudad gemía como dando a luz. De las mismas arterias fluía sangre urbana que era utilizada por los presentes, para dejar en una hoja de papel, los sentimientos vistos, junto con sus interpretaciones, primicias y conclusiones Todo aquello que se experimenta en esta curiosa y peligrosa dimensión inexplorada de aquellos a quienes les gusta escribir.

En mis oídos, creo que el eco permanece todavía. Detrás de aquellas realidades a las cuales no tuvimos acceso. Donde se gritaron unos a otros, donde el conflicto humano prevalece, dejando solamente un olor a amoniaco intoxicante que nos hace vomitar a todos. Es un amoniaco humano, producido por nuestro corazón, por nuestra mente. Un químico que nos purifica el alma mas a la vez nos embriaga llevándonos a darnos cuenta, que simplemente somos seres humanos.

Sí, era un amoniaco humano y muchos escritores juntos.

Escritores en espera de que abrieran el sacro santo lugar.

© david.munoz@cgcmail.maricopa.edu


Amores de antaño, bebes creados en medio de un desliz prohibido, señoras de sociedad tomándose un coñac junto a la barra, personajes que piensan que su propia existencia deba ser alabada por los demás…

Engarzamientos obligados

Por David Alberto Muñoz
—Enviado de Culturadoor.com—

Hermosillo, Sonora.- La ciudad despertaba confundida, embrollada en sus propios recuerdos de unas horas antes, bostezaba con aliento a raíz de maíz, mientras que el Cerro de la Campana tenía su muy común erección matutina, intentando penetrar por las nubes de aquella jungla poseedora del mismo lugar donde surgió nuestra propia existencia.

Mi compañero y yo nos aventuramos sobre las venas mismas de la capital sonorense en busca de unas camisetas, ya que a mí se me olvidaron, pendejo, dicho sin el debido respeto, me molesta estar sudando todo el día ensuciando la ropa cuando puedo detener tal condición con un simple material de tela.

La gente nos miraba con curiosidad. Después de más de cuatro años de venir a esta ciudad, ya me siento un local, incluso Raúl Acevedo me dijo:

—Te vamos a adoptar.

El aroma de los tacos y los desayunos locales se presentaban haciéndonos voltear sin querer queriendo, observando cómo en plena calle se hacen las tortillas, se cocina la carne, se quema el paladar humano a través de aquella antigua necesidad de comer para después ir a cagar y regresar nuevamente para alimentar el vientre.

Hasta ese momento todo el evento había estado ATM. Todavía teníamos expectativas de conocer al sub-comandante Marcos y además, la clausura del evento que prometía darnos nuevamente un escape para con aquella frase que el maestro Cardenal utilizó en su lectura magistral:

—¡A mí me vale verga!

Entre historias escritas por la vida y supuestos engarzamientos obligados, el ser humano en ocasiones actúa por inercia, por deseos, dejando a un lado la estúpida sensación de intentar ser un individuo coherente. Amores de antaño, bebés creados en medio de un desliz prohibido, señoras de sociedad tomándose un coñac junto a la barra, personajes que piensan que su propia existencia debe de ser alabada por los demás, compañeros mostrando su humanidad siendo humildes, regalándote el cigarro, compartiendo la cerveza, diciéndote simplemente:

—Yo te quiero un chingo.

Un tanto relajados, pero sin perder la fuerza de la expectativas acudimos al sitio donde se nos había informado que se presentaría el sub Marcos con el maestro Cardenal. Poco a poco la sala se fue llenando. Mujeres coquetas intentaban verlo a los ojos directamente, más de una le dio un hojita de papel donde pude ver leperadas, ofrecimientos, descaradas propuestas que el mentado Marcos solamente aventó al polvo ayudado por dos jovencitas que lo acompañaban.

Todos en la sala esperábamos al hombre que desea crear un mito de su propia persona. Quizás ya lo logró. La presencia de Marcos en Horas de Junio parece institucionalizar un evento que principió hace muchos años en bares y cantinas, con compañeros que simplemente deseaban leer sus textos y ponerse pedos, cual debe de ser.

Todo el día los chismes iban, venían y volaban.

—Cardenal va a cerrar la sesión.
—A mí me dijeron que Marcos lo va hacer.
—Después hay que ir a comprar cheve en un aguaje.
—¿A poco no tienen ya preparado eso?
—Ten cuidado con ese bato porque es muy gandalla.
—Ando quedando bien…
—¿Tú la conoces?
—Preséntamela.
—Habla con los organizadores.
—¿Dónde va a ser la peda?
—No me amenaces, no me amenaces…

De pronto, por los pasillos del lugar, apareció la figura de un hombre joven, corpulento, que traía cubierta la cara. Aparentaba guiar al profeta Cardenal. Las cámaras se dispararon de inmediato. Su paso no era muy seguro, más bien intentaba unirse al ritmo de su compañero, mostrando piedad que tal vez no todos creyeron.

Era güero! Pude ver sus ojos verdes o sus lentes de contacto junto con su colita de caballo totalmente pintada de amarrillo.

—¿A poco no sabías eso?

Finalmente estando ya ante el presidio, Lina Zerón tuvo la oportunidad de presentar a ambos personajes, comediantes, héroes o estrellas, cimentados en sus propios discursos e intentando sobrepasar las expectativas que para ese momento eran bastantes.

Le dijo al comandante:

—Veinte minutos por favor.

La palabra empezó a fluir. Marcos hablaba de que la libertad es como el sexo, entre más tienes más quieres, o utilizando su metáfora:

—Arroz con leche.

Comentaba sobre mitos indígenas capaces de seducir a cualquiera. Su voz me sonó como la de un mormón que intenta hipnotizarte para controlar tus mismos pensamientos.

Por su parte, el maestro Cardenal leyó poesía, utilizando sus brazos expresaba la ridiculez de la existencia humana. Un sacerdote hablando de un padre que dice malas palabras:

—Dios es un cabrón con tres personalidades.

El pueblo se volcaba sobre estos dos individuos capaces de al menos traer un momento de desahogo a la vida de miles y miles de sonorenses que día a día viven bajo el sol, en un desierto donde el yaqui se mueve en medio de sus conquistadores, lugar donde “Tenochtitlan está aun sin adobes.”

Me acerqué al sub-comandante, le regalé un libro de los míos. ¿Por qué no? Me miró directamente a los ojos y sonrió, para despedirse con la simple frase:

—Muchas gracias señor.

Es curioso, para Cardenal soy un muchacho, pero para Marcos soy un señor. La ironía de la vida estuvo presente, todo es de acuerdo con los ojos con los que se ven las cosas.

Gracias Horas de Junio, porque pudimos estar presentes….

© david.munoz@cgcmail.maricopa.edu


…los escritores locos, músicos, poetas, pintores, artistas cuya única excusa puede ser el intentar crear arte en medio de un mundo que no entiende la sangre que fluye por nuestras venas.

Crónica sin título

Por David Alberto Muñoz
—Enviado de Culturadoor.com—

Guaymas, Sonora.- La ciudad lucía con cierto resplandor opaco, llena de aquella curiosa mancha de la incertidumbre. Muchos arribaban con la cabeza en alto, buscando sus propias primicias sin importar ya más las conclusiones. El calor golpeaba el perfil de muchos de nosotros. Un sudor constante pintaba sobre nuestras expresiones el deseo de seguir tocando la guitarra del enajenamiento. Así, mal afinada, sin partitura musical, plasmaba la curiosa codicia de encontrar cabida detrás de un incoherente existir algo comprensible. Guaymas nos recibía con una sonrisa de pueblo mexicano. Sus enaguas permitían ver su intimidad, prendas de color blanco, almidonadas y vestidas con gran decoro.

El mar se postraba con orgullo detrás de aquellas montañas con símbolos yaquis. Su quietud apaciguaba el mismo furor ebrio que muchos de nosotros ya traíamos después de varios días. La sal de su superficie cubría los cuerpos semidesnudos que quizás recordando tiempos de antaño, mojaban sus cinturas en espera de ser atrapados por alguna ola perdida en aquel hermoso océano. Puedo casi jurar que vi peces nadando sobre la superficie al estilo mariposa, mientras que sus miradas se burlaban de nosotros como compadeciéndonos de nuestra enfermiza condición.

Después de aproximadamente una hora de viaje, en la Casa de la Cultura, la celebración para con Cardenal continuaba. Uno a uno los integrantes de esta comitiva con destino al sheol portaba el sello de ser reconocida por las instituciones gubernamentales.

—¿Y eso qué?
—No sé, tú dime.

La danza del venado fue bailada para mostrar un orgullo muy sonorense. Un coro de mujeres vestidas con atuendos regionales, me recordó a los coros bautistas que cantaban en las iglesias cuando yo era niño. Las miradas iban de un lado para otro. Los saludos continuaban a pesar de ser ya varios días de estar juntos. Gestos obscenos, albures nunca entendidos, anteojos sin limpiar, mantas bien dibujadas, representantes del gobierno local fumando un puro, colillas de cigarro encendidas por mañosos simplemente, las manos se levantaban junto con las cámaras para poder al menos llevar un souvenir con la foto del maestro, o del sub-comandante, o por lo menos de algún escritor que después de algún tiempo puede ser importante.

En la playa, una gringa caminaba con rostro de altanería. Nos observó a distancia, como compadeciéndonos o tal vez envidiándonos por el escándalo, la algarabía y el regocijo que nos rodeaba. Casi todos disparamos nuestros flashes manteniendo vivo aquel lejano mito construido dentro de las tierras del nopal de la mujer blanca extranjera.

Los barriles de cerveza eran movidos bajo la sombra con temor a que se calentaran. Unos guardaban sus piquetitos o escondían sus botes con una hoja de periódico. Se levantaban caminando bajo el sol quemador del desierto, otros cubrían los rostros bajo las mantas, con sombreros, mientras que las lecturas casi no se oían.

—Si somos capaces de leer aquí y ser escuchados, en cualquier lugar nos hacen caso—dijo Jesús el Nazareno, como yo lo conozco.

Cuando llegamos nos sorprendió ver que no había baños, aunque debo decir que llegaron más adelante. ¡Bendito sea el señor!

Al estar esperando a que los autobuses dieran un tour turístico, Cardenal hace acto de presencia con su comitiva un tanto politizada. Esperó más de cuarenta minutos hasta que algo enfadado decidió retirarse no si antes estrechar nuestras manos y caminar con aquel paso de antaño, seguro, lento, portando en su rostro una sonrisa que al menos yo me pregunté si era de satisfacción, burla o arrebato.

Para cuando toda la raza llegó, el escenario ya estaba listo para que la obra de clausura fuera representada con aquella dignidad dada por nosotros mismos, los escritores locos, músicos, poetas, pintores, artistas cuya única excusa puede ser el intentar crear arte en medio de un mundo que no entiende la sangre que fluye por nuestras venas.

Paco Luna tocaba la guitarra, Rosina Conde presentaba la última mesa, Lina Zenón lucía muy coqueta, Jose Luís Martínez tomaba nota, Roberto Castillo compartía una botella de tequila, Lizeth García Peña sonreía con muchas ganas, Pina Saucedo peinaba su cabello con una boina igual que Cardenal, Fidelia Caballero compartía una cerveza con nosotros, Alfonso García Cortés fumaba con muchas ganas, mientras que Raúl Acevedo Savín contemplaba la escena con satisfacción.

De esta manera, el evento llegaba a su fin…aunque claro, todavía faltaba la mejor parte.

© david.munoz@cgcmail.maricopa.edu


Todos gritaban, hasta los niños que siendo llevados por sus padres anhelaban mostrar a sus polluelos una realidad de izquierda, religiosa, de la teología de la liberación, revolucionaria, desafiante, llena de un raro sabor a misticismo…

Cardenal: Su propia palabra

Por David Alberto Muñoz

—Enviado de Culturadoor.com—

Hermosillo, Sonora, México.- La raza estaba eufórica, sobre todo después de haber tenido que esperar más de una hora a que abrieran el bar nombrado HighLife, cuyo dueño tuvo a bien, tardarse este peculiar día para abrir y satisfacer la sed que algunos escritores experimentábamos desde las nueve de la mañana.

—¡Por el amor de Dios!

Lentamente cada uno de los participantes se acercaba al lugar planeado para principiar las mesas de presentación. Descubrimos de pronto, que la primera mesa no tenía ningún participante. Por el contrario, la sala lucía desolada, solamente algunos locos como nosotros que después de habernos desvelado la noche anterior, decidimos llegar al lugar e intentar cubrir el evento, ya que dicho día, teníamos la expectativa de conocer al maestro Cardenal.

Finalmente, como resignados a tener que esperar hora tras hora, ya que el mentado bar abría hasta las doce medio día, nos instalamos en nuestros asientos y comenzamos a escuchar ponencias que lidiaban con amores fracasados, mentes enclenques, corazones resfriados, que de alguna manera necesitaban entender su propio destino. De igual manera, delirantes manifestaciones de personas enfrascadas en sus propios destinos no encontraban salida a su tragedia personal, mientras que algunos, llenos de ira e inconsistencia, simplemente escribían sus más oscuros sentimientos dejando caer en papel, sus nostalgias, sus luchas, sus hipocondrías necesidades llenas de un sentimiento muy común en el ser humano.

Los saludos, las sonrisas, los encuentros, las peleas, las miradas, los abrazos, las faltas boletas de graduación que muchos deseamos encontrar en medio de un oscuro existir, era alumbrado quizás solamente por la libertad otorgada por unos cuantos días de desmadre, borrachera, insultos, camaradería, recuerdos encontrados dentro de un corazón en busca de su propia realidad.

De esta manera, llegamos al evento magistral de este jueves. Al estar en plena mesa, de repente aparece el maestro Ernesto Cardenal. La sesión se suspende, y todos los presentes aplauden con un gran cariño, que tal vez algunos jovenzuelos no logran comprender, pero que sin embargo, hizo que la voz del poeta se quebrara, agradeciendo de forma casi lacrimosa el calor recibido para aquel nicaragüense que sentado junto a la compañera Pina, autografiaba libros, aceptaba poemas, aplaudía tontas expresiones y que al final de cuentas fue hecho más que un mito, ya que en realidad es solamente un hombre más en busca de su espacio terrenal.

Cuando menos lo pensé, el mismo alcalde la ciudad, que por cierto mide más de dos metros de altura, estaba sentado junto al maestro, que a pesar de su edad, está totalmente enterito sin ninguna mancha, tal vez solamente su cañada figura personifica una realidad que todos enfrentaremos si Dios lo permite: la vejez.

Todos gritaban, hasta los niños que siendo llevados por sus padres anhelaban mostrar a sus polluelos una realidad de izquierda, religiosa, de la teología de la liberación, revolucionaria, desafiante, llena de un raro sabor a misticismo, dibujada en medio de cienes de escritores cuya verdad en ese preciso momento, era solamente dar cabida a una institución declarada, manufacturada y mostrada por medio de las supuestas alabanzas a un hombre que vestía una boina, un traje blanco de manta y unos guaraches.


Cuando el protocolo terminó, todos pensaban que ahora sí, vamos a echar fiesta. Pero no, todo lo contrario, todavía necesitaríamos escuchar palabras sabias sobre la obra de Cardenal, que al final de cuentas, a muchos se nos figuró ser una defensa de disertación done incluso, cuando ciertos moderadores enviaban nota tras nota intentado detener el discurso, algunos ponentes seguían y seguían hablando y hablando, concientes de acuerdo con ellos, que sus palabras cambiarían al mundo y era necesario continuar con la ponencia. El mismo maestro observaba no con enfado, sino más bien con cansancio, lasitud producida no sólo por su edad, que entre paréntesis todavía se toma sus tequilas, pero más bien por su necesidad de embutir sus propios pasos detrás de su propia palabra.

Cuando todo terminó finalmente, voces de desesperación conjuntas con himnos de alegría, invitaban a continuar con la pauta ya establecida por las Horas de junio.

Los cigarros se encendía uno tras otro, la bebida no podía faltar, no obstante, se pudo apreciar un tono mucho más reverente en esta celebración, no haciendo alarde a los deseos de una institución, sino más bien, entendiendo que para que la palabra escrita llegue a niveles de compresión humana, se deben de tener ciertos lineamientos capaces de llegar más allá del simple shock cultural.

Todo el día compartimos, en restaurantes, bares, hoteles, casas, establecimientos regionales, federales, esquinas, callejones perdidos, table dance, con patrullas que paraban a los compañeros, con quejas absurdas de jovencitos que cantaban Let it be en el piano del hotel mal afinados, todo esto, quizás sin describirlo todavía, llenos de una tormentosa alegría, donde sólo los organizadores pueden saber qué significa haber estado presentes en Horas de junio 2007.

La noche no tardo en llegar. Escondidos entre miradas jamás regresadas, coqueteos nunca aceptados, e insinuaciones siempre entendidas, descubrimos que el eje de todo, no es la poesía, ni la ensayística, ni la teoría novelesca, ni la métrica poética, ni el desarrollo de personajes, más bien, es el saber proyectar verdades individualistas, plasmadas por medio de la palabra escrita, la cual lleva incluso a los políticos, a tener que reconocer la necesidad de expandir el arte de escribir, la destreza de garabatear emociones humanas por medio del lenguaje, llegando a un lugar donde todos podemos entender.

Ya ebrios y algo cansados, decidimos reconfortar nuestros cuerpos aún cuando sabíamos que había quedado un barril de cerveza lleno, y todos se peleaban para decidir qué se haría con él.

Es solamente la segunda noche de nuestra estancia, y las expectativas crecen y crecen a través de todos los movimientos que cada uno de nosotros hacemos.

© David Alberto Muñoz.

david.munoz@cgcmail.maricopa.edu


El arte, a favor de los pobres
y las revoluciones: Ernesto Cardenal

Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx

Hermosillo, Sonora, México. Tras su arribo a Hermosillo proveniente de Nicaragua, el poeta Ernesto Cardenal, sostuvo que la poesía, el arte y la inteligencia siempre han estado a favor de los cambios y las causas de los pueblos, los pobres y las revoluciones.

Naturalmente, agrego, el lenguaje facilita la comunicación de los pueblos y puede generar una nueva cultura, la que se hereda de generación a generación entre los pueblos.

Cardenal había llegado el miércoles 30 de mayo al aeropuerto de Hermosillo a las 11:00 horas donde fue recibido por el comité organizador del XII Encuentro de Escritores Latinoamericano “Horas de Junio”, además de universitarios, amigos y seguidores, acompañados de un grupo musical norteño.

Al poeta nicaragüense también en este día la Universidad de Sonora le extenderá un reconocimiento durante una reunión que sostendrá a las 19:00 horas con en la sala de juntas de de Rectoría.

En rueda de prensa en el marco de actividades “Horas de Junio”, aceptó estar impresionado por la realización de este XII Encuentro de Escritores Latinoamericanos, calificándolo como un esfuerzo muy significativo para México y América Latina.

Dijo que precisamente México es de las grandes culturas del mundo, “la que llega a mi patria, porque somos Mesoamérica y pertenecemos a la civilización maya, una de las más grandes del mundo como la egipcia, griega y romana”.

Ernesto Cardenal consideró que los jóvenes son por naturaleza actuantes, progresistas, militantes y revolucionaria se adentro o fuera del entorno revolucionario.

El candidato a Premio Nobel de Literatura en el 2005, señaló que las revoluciones son como los incendios en las praderas; “una vez que se apaga, aparece y prende en otra parte”.

Estableció que la revolución sandinista se prolongó por poco más de cien años y que en cuanto terminó apareció una nueva, la de México con el Subcomandante Marcos, que fue la última del siglo 20 y primera del 21… y lo sigue siendo.

Sostuvo que en este proceso social se retoma la misma antorcha, como ahora lo sigue siendo una nueva en Venezuela, que ha sido silenciada por que los medios capitalistas dominados por el imperialismo norteamericana; lo cual atacan o la están silenciando; lo mismo en Bolivia, donde el hecho de que un indio sea presidente, es ya revolución, haciendo cosas muy consecuentes siendo un gobernante indígena.

Para mañana jueves, el Parlamento Hispanoamericano de Escritores le entregará un reconocimiento durante una ceremonia que se realizará en el Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia, donde también el alcalde de Hermosillo, Ernesto Gándara Camou, le habrá de declarar visitante distinguido.

El viernes, el programa incluye una mesa de lecturas en la que participarán el Subcomandante Marcos y Ernesto Cardenal, teniendo como moderador al escritor colombiano William Agudelo. Después de ello, Cardenal hará una Oración por las Horas de Junio.

El sábado, cierre en Guaymas, el alcalde Antonio Astiazarán Gutiérrez entregará Las Llaves de la ciudad al Poeta por su carácter de visitante distinguido. Está contemplado además un breve programa música y danza que incluye la presentación del Coro Regina Pacis, así como el ballet Xocoyotzin con una presentación de la Danza del Venado.

En la rueda de prensa efectuada a las 12:00 horas en el lobby del Hotel Kino también estuvieron Raúl Acevedo Savín, presidente del comité organizador de “Horas de Junio”, Lina Zerón, del Estado de México, Gloria del Yaqui, del Instituto Sonorense de Cultura y Cristina Murrieta, miembra del Parlamento de Escritores de Latioamérica.


Alonso Vidal convocó de nuevo a autores sonorenses

Iván Ballesteros, Iván Camarena, Juan Diego González, Mario Arturo Ramos, Eleazar “Cheyk” Bórquez, Ismael Mercado y Juan José Cantúa.


Por Jesús Alberto Rubio
jarubio@guaymas.uson.mx

Hermosillo, Sonora, México. “Hoy, el recuerdo, espíritu y obra literaria de Alonso Vidal está presente; él fue quien nos convocó”, expresó Mario Arturo Ramos Muñoz, autor, poeta, investigador de música y literatura durante el homenaje póstumo que ayer martes le rindió “Horas de Junio” al recordarse el primer aniversario de su fallecimiento.

Para el escritor queretano que ha grabado más de 300 canciones la más grande contribución de Alonso Vidal a las letras, la poesía, la cultura y el arte, fue el dejar de ser un poeta que inventaba guiones, para unirse con los escritores y compartir esta hermosa afición.

“Más que recordar a un poeta que vive a través de su poesía, cuánta sensibilidad nos envuelve al tenerlo a nuestro lado con su escritorio, máquina de escribir y su corazón”, expresó.

Mario Arturo Ramos, quien también participó con una lectura en el homenaje póstumo efectuado anoche en el Archivo Histórico de la Universidad de Sonora, recordó que nadie podrá olvidar sus talleres literarios y que no sólo está vivo en sus textos, sino fundamentalmente en aquellos que motivó a seguir el mismo camino.

Mario Arturo Ramos ha recopilado y publicado “Cien años de música Pedro Vargas”; “Las canciones con sabor a mi” de Alvaro Carrillo” “Cien años, Cien Canciones” de Agustín Lara; “Cien Corridos: alma de la canción mexicana”; “Cien rancheras” de Cuco Sánchez y el cancionero “Por el orgullo de ser sonorense” de Alfonso Ortiz Tirado (libro y disco compacto) para el festival de alamos 2007.

Por su parte, el Jefe del Departamento de Bellas Artes de la Universidad de Sonora, Arturo Valencia Ramos, dijo que una obra fundamental de Alonso Vidal, fuera de su trabajo poético e íntimo, fue el de recopilar la literatura y la poesía sonorense contemporánea de 1935 a 1985.

Aseguró que esa obra representa una referencia obligatoria tanto para quien empieza a escribir como los académicos.

Reconoció su intensa promoción cultural y el llevar a distintos escenarios a sus alumnos “Lechuzos” para que leyeran poesía, un legado que dijo resulta muy relevante para las generaciones del hoy y el futuro.

Eleazar “Cheyk” Bórquez también lo recordó junto a Abigael Bohorquez como fundador y parte viva e íntima de “Horas de Junio” gran encuentro que en esta doceava edición rinde tributo al poeta humanista nicaragüense Ernesto Cardenal.

Hizo ver de su fecundo trabajo como maestro de varias generaciones de poetas y escritores y que nunca dudó el hecho de que su legado literario quedara bajo el resguardo del alma mater sonorense. “Sin duda, es Alonso un vacío difícil de llenar en la literatura sonorense”.

También el escritor Ismael Mercado Andrews habló sobre la influencia cultural y poética de Alonso Vidal diciendo que “no era egoísta con su persona; más bien compartía y entregaba su riqueza y enseñanzas a la juventud, sobre todo para que tuviera una ambición de ser creativo en la poesía”.

Además, concluyó, fue un lucido promotor cultural como lo hizo en los cafés literarios de aquellos años convocando a gente no sólo de la universidad; de ahí que hoy la Librería Universitaria lleve como perenne homenaje su nombre.


En el bar el mismo diablo servía los tragos y cada uno de nosotros nos movíamos con un curioso esplendor que no dejaba duda alguna…estábamos aquí no sólo para celebrar al maestro Ernesto Cardenal junto con el Sub-comandante Marcos, pero más que todo, para inmortalizar la reunión de cientos y cientos de escritores…

Noche Primeriza

Por David Alberto Muñoz

—Enviado de Culturadoor.com—

Hermosillo, Sonora, México.– Después de haber sido detenidos por varios retenes y de haber tenido que esconder las cervezas que nos estábamos tomando, la ciudad de Hermosillo nos recibió con voces alarmantes, gritos de supuesta desesperación fueron emitidos cuando nuestro vehiculo atravesó la línea de la ciudad capital del estado de Sonora.

—¿Ya llegaron?

—¿Quiénes son?

—¿De dónde vienen?

—Son escritores que vienen del otro lado.

La metrópoli nos recibió algo alarmada, como predestinado nuestro destino. Los cuerpos de los ciudadanos se movían a paso acelerado, mientras que nuestro transporte navegaba a paso veloz, incluso, cuando mi compañero no se dio cuenta de que adelante había una inspección federal, y tuvimos que esconder el cuerpo del delito, especialmente cuando las voces de los judiciales decían:

—¿De dónde viene? ¿Adónde van?

El lugar de reunión ante nuestro arribo fue El Peñón de las Ánimas, restaurante bar que tardamos más de una hora en localizar intentado comunicarnos con los organizadores del evento. Simplemente dejábamos más de cuatro mensajes telefónicos en espera de ser respondidos con la única intención de darnos a conocer el lugar dónde se llevaría los eventos nocturnos de esa noche, fechada 30 de mayo del año 2007.

Finalmente anclamos al lugar, después de haber que tenido que discutir el uno con el otro cual sería la mejor solución ante nuestro altercado. En aquel territorio, ya se encontraban un buen número de personas, nadando en alcohol, o más bien, en bebida que bien pudo haber sido benigna, sin embargo, debido a nuestro mal pensamiento, representaba el ya conocido mundo del pecado, plasmado de acuerdo con una ideología cerrada, la cual piensa, que todos aquellos que no están de acuerdo con su forma de ver las cosas, son unos hijos de la chiquita, dicho siempre con el debido respeto.

Rostros conocidos se dejaron observar, mientras que algunos alzaban voces de agrado.

—¿Cómo están?

—¡Qué bueno que vinieron!

—¡Este año tenemos que ir a ver el postre!

Uno a uno los escritores invitados a Horas de junio 2007 hacían acto de presencia. Danzaban en medio de música de Selena y los Cumbia Kings. Tocaban boleros con guitarras antiguas que los hacían parecer miembros de nuevas generaciones.

En el bar, el mismo diablo servía los tragos y cada uno de nosotros nos movíamos con un curioso esplendor que no dejaba duda alguna, estábamos aquí no sólo para celebrar al maestro Ernesto Cardenal junto con el Sub-comandante Marcos, pero más que todo, para inmortalizar la reunión de cienes y cienes de poetas, ensayistas, novelistas, dramaturgos, cuentistas, simples deseosos de utilizar la palabra para comunicar su muy exclusivo sentir de individuos necesitados de juntarse con la crema innata de su vocación, entre ellos, borrachos, intelectuales, académicos, amateurs, creadores de la palabra escrita, que una vez al año se juntan para proyectar una inmunda manera de decir las cosas, su tragedia humana por medio de la expresión en texto.

Vimos a infinidad de compañeros que de alguna manera saludaban, intentaban hacernos ver su peculiar estampa, viñeta cargada de chistes, recuerdos, convivencias, experiencias, lamentaciones, deseos y futuras posibilidades que tal vez nos llevarían hacía el lugar donde podríamos tener un momento de exaltación, lugar donde tal vez podemos vernos a nosotros mismos con un rostro verdadero, sin la huella de la falsedad, llenos de alegría en medio de una noche de copas, y calentando los motores para lo que nos espera el día de mañana.

De esta forma, cada uno de nosotros nos deslizamos brevemente ante los augurios pronosticados por muchos entes desde Roberto, a quien no me atreví a llamarlo más Ricardo, y las voces dulces de aquella jovencita que tuvo a bien despedirse con un beso en medio de ebrias propuestas, descaradas intenciones, o tal vez, simplemente un raro deseo de ser entendidos.

La noche continuo cuando nos dimos cuenta que los compañeros estaban haciendo línea en los bares prohibidos, nos dieron un grito y de inmediato, cada uno de nosotros nos movimos ante la fuerza misma de la vida dejado saltar nuestra absurda humanidad llena de un complejo con raras expresiones, saturadas además de estúpidas conclusiones, lugar donde lo que más importa es solamente la compleja experiencia humana.

Con la promesa de ver y poder hablar al día siguiente con el maestro en cuyo honor se celebra esta fiesta, decidimos irnos a dormir porque la jornada es larga. Acabábamos de llegar y solamente pudimos darnos un baño para salir a cubrir este evento que promete verdaderamente ser un suceso inolvidable, no por su infraestructura, no por su magnitud, ni por sus colaboradores, sino más bien por su anormal trascendencia, escritores reunidos ante una verdad individualista, la cual nos llevará a encontrar las verdaderas pautas que nos dominan a cada uno de nosotros. Nuestra humanidad, nuestra deficiencia, nuestros logros, nuestra tonta altanería que en realidad no llega ni a un centímetro, dentro del espectro mundial el cual todos deseamos alcanzar.

Aquí estamos, Horas de Junio 2007. Y la historia es primeriza.

© david.munoz@cgcmail.maricopa.edu


Presenta en “Horas de Junio” nueva obra y recibe tributo

ERNESTO CARDENAL EN SONORA

El emblemático poeta, revolucionario y sacerdote nicaragüense es acompañado por el “Sub Marcos”

Por Jesús Alberto Rubio/jarubio@guaymas.uson.mx

Especial para Culturadoor.com


Hermosillo, Sonora. Con tributo al poeta y humanista nicaragüense Ernesto Cardenal, inicia del 29 de mayo al 2 de junio de 2007 el XII Encuentro Hispanoamericano de Escritores “Horas de Junio”, Tradición Literaria en el Desierto Sonorense, que reune durante cinco días a 180 escritores de Colombia, España, Cuba, Estados Unidos y México.

El presidente del comité organizador, Raúl Acevedo Savín, destacó que se rinde tributo a Ernesto Cardenal por su enorme aportación e influencia en el desarrollo cultural y a las letras de Latinoamérica en una solemne ceremonia que se efectuará a las 20:00 horas del miércoles en el auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia.

En rueda de prensa informó que previamente también la Universidad de Sonora entregará el mismo día en la Sala de Juntas de Rectoría un reconocimiento al poeta y ex Ministro de Arte y Cultura de Nicaragua, en tanto el Ayuntamiento de Hermosillo lo declarará Visitante Distinguido de la Ciudad.

El programa también comprende un homenaje al poeta y escritor sonorense Alonso Vidal (1942-2006) como recordatorio de su primer aniversario de fallecimiento. El acto se efectuará a las 19:00 horas de mañana martes en el Archivo Histórico ubicado en el Edificio del Museo y Biblioteca de la Unison.

Acevedo Savín señaló que los grandes objetivos del encuentro “Horas de Junio” son el dar a conocer la literatura que se está escribiendo actualmente en la región Noroeste y otras latitudes de México y América Latina.

Otros propósitos, agregó, son el de constituirse en un foro para la presentación de las nuevas tendencias y géneros de la literatura contemporánea y promover la literatura, la unión, convivencia e intercambio entre escritores y el diálogo con la gente

Recordó que fue desde 1995 cuando un grupo de escritores y editores sonorenses, bajo la guía poética de Abigael Bohórquez, decidieron reunirse para organizar un Encuentro de Literatura, para lo cual invitaron a creadores de la región de Sonora y de Baja California.

“Existía la necesidad de organizar un foro donde se le diera lugar y poder expresar libremente la actividad literaria. Se decidió que el Encuentro llevara el nombre de “Horas de Junio” en honor al poeta tabasqueño Carlos Pellicer, autor ligado de varias maneras a esta geografía, creador del proyecto museográfico de la Universidad de Sonora”, puntualizó.

Por su parte, Cristina Murrieta, miembro del comité organizador, también indicó que “Horas de Junio” continúa como un espacio y tiempo de encuentro entre escritores para compartir la creación literaria, ideas, experiencias y resultados, teniéndose abierta la convocatoria para todos los que deseen asistir a escuchar las lecturas a través de 30 mesas que abordarán una diversidad de temáticas literarias.

Dio a conocer que otros escenarios del encuentro serán, el miércoles en “El Peñón de las Animas” ubicado frente al Instituto Sonorense de Cultura y los días jueves y viernes en el Auditorio de Casa de la Sociedad Sonorense de Historia en Rosales y Elías Calles.

El viernes a partir de las 20:30 horas Ernesto Cardenal ofrecerá una lectura de poemas “Oración por las Horas de Junio”, concluyendo el acto con la participación del Subcomandante Marcos. El sábado los participantes se trasladarán hacia el balneario Miramar para la clausura de los trabajos.

A la rueda de prensa celebrada este lunes a las 10:00 horas en la sala de juntas del Hotel Kino, también asistieron los miembros del comité organizador, Iván Ballesteros, Juan Pablo Navarrete Aldaco y Juan Diego González.


Programa General
Horas de Junio
Tributo a Ernesto Cardenal


Martes 29 de mayo de 2007

Archivo Histórico de la Universidad de Sonora
Museo y Biblioteca de la Unison

Mesa 1
15:00-16:00 hrs.
Moderador
Daniel Camacho

Alejandra Robles (Sonora)
Simbad Barragán (Sonora)
Rosío Rendón (Sonora)
Jorge “Happy” Alegría (Sonora)
Lennin Guerrero (Sinaloa)

Mesa 2
16:00-17:00 hrs.
Moderador
Ariel Silva Encinas

Paloma Hernández (Sonora)
Manuel Meza Victorio (Sonora)
Manuel Llánez (Sonora)
Ismael Serna (Sonora)
Roberto Lastra (Sonora)

Mesa 3
17:00-18:00 hrs.
Moderador
Gloria del Yaqui

Gustavo Adolfo Figueroa (Sonora)
Jesús Félix Uribe (Sonora)
Manuel Ignacio Espinoza (Sonora)
José Luis Barragán (Sonora)
Jesús Salvador Guirado (Sonora)

Mesa 4
18:00-19:00 hrs.
Moderador
Gabriela Torres

Hilda Luz Monge (Sonora)
Selene Martínez (Sonora)
Guadalupe Pérez Ríos (Sonora)
Ernesto García Núñez (Sonora)
Oscar Benassini (Sonora)

Mesa 5
20:00-21:00 hrs.
Alonso Vidal
Aniversario luctuoso

Moderador
Eleazar Bórquez Moreno

Pío Daniel
Iván Ballesteros
Juan Diego González
Iván Camarena
José Juan Cantúa Terán
Ismael Mercado Andrews
Mario Arturo Ramos

Miércoles 30 de mayo de 2007
Lugar: El Peñón de las Ánimas

10:30 horas
Bienvenida a Ernesto Cardenal
Aeropuerto Internacional Ignacio Pesqueira
Grupo “Juan Lucero y los Sonidos del Norte”

Mesa 6
12:00-13:00 hrs.
Moderador
Jenny Donovan

Yoquita Barrera Morales (Chihuahua)
Francisco Oviedo (Sonora)
Josué Barrera (Sonora)
Raúl Alfredo Ortiz Ayala (Sonora)
Gloria del Yaqui (Sonora)

Mesa 7
13:00-14:00 hrs.
Moderador
Raúl Cota Álvarez

Iván Francisco Sierra (Sonora)
Eleazar Bórquez Moreno (Sonora)
Hernán Rodríguez Luna (Guanajuato)
Manuel Pérez (Sonora)
Fausto Guerrero Fonseca (Sonora)

Mesa 8
14:00-15:00 hrs.
Moderador
Miguel Ángel Avilés

Leonardo Igor Valenzuela (Sonora)
Bily Murillo (Sonora)
Juán Pablo Rochín (Sonora)
Raúl Cota Álvarez (Sonora)
Casildo Rivera (Sonora)

Mesa 9
15:00-16:00
Moderador
Enrique Mendoza

Omar Cadena (Sonora)
Esteban Domínguez (Sonora)
Miguel Ángel Avilés (Sonora)
Gastón Sau Paz (Sonora)
Margarita Muñoz Villalobos (Chihuahua)

Mesa 10
16:00-17:00 hrs.
Moderador
Carlos Velásquez

Esther Carter (Sonora)
Pina Phillip (Arizona)
Daniel Camacho (Sonora)
Alfonso Torúa Cienfuegos (Sonora)
Cesar Sotomayor (Sonora)

Mesa 11
17:00-18:00 hrs.
Moderador
Casildo Rivera

Juan Carlos Domínguez (Baja California)
David Muñoz (Arizona)
Manuel Alberto Santillana (Sonora)
Juan Diego González (Sonora)
Rigoberto Badilla (Sonora)

Mesa 12
18:00-19:00 hrs.
Moderador
Silvia Aguilar Zéleny

Magdalena Frías (Chihuahua)
Norma Alarcón (Chihuahua)
Manuel Murrieta Saldívar (Arizona)
Daniel Espartaco (Chihuahua)
Flora Calderón (Baja California)

Mesa 13
19:00-20:00 hrs.
Moderador
Mario Enríquez Licón

Pascual Mora (Sonora)
Margarita Oropeza (Sonora)
Jorge Ochoa (Sonora)
Francisco González Gaxiola (Sonora)
Mario Arturo Ramos (Querétaro)

Transmisión Simultánea del programa radiofónico “Palabras con ton y son”
Radio Universidad

20:00 hrs.
Reconocimiento a Ernesto Cardenal
Universidad de Sonora
Sala de Juntas del Colegio Académico

21:30
El Peñón de las Ánimas
Concierto del dueto Romance y Ritmo y la presentación del cantante Adán Valenzuela

Jueves 31 de junio
Lugar: Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia

Apertura de Muestra Plástica del escultor sonorense
Jesús Grijalva

Mesa 14
10:00-11:00 hrs
Moderador
Juan Diego González

Mónica Ávila (Baja California)
Lizeth García Peña (Baja California)
Liliana Chávez (Sonora)
Alicia Hinojosa (Sonora)
Alba Brenda Méndez (Sonora)

Mesa 15
11:00-12:00
Moderador
Pío Daniel

Karina V. Balderrabano (Baja California)
Iván Figueroa (Sonora)
José Terán (Sonora)
José Luís Ojeda Bravo (Sonora)
Ricardo Solís (Sonora)

Mesa 16
12:00-13:00
Moderador
Ramón Valdez

Luis Aguilar (Nuevo León)
Sergio Téllez-Pon (Nuevo León)
Sergio Valenzuela Calderón (Sonora)
Oscar David López (Nuevo León)
Juan Carlos Recinos (Colima)

Mesa 17
13:00-14:00
Moderador
Juan Pablo Navarrete Aldaco

Carlos Reyes Ávila (Coahuila)
Julio César Félix (Coahuila)
Omar Navo (Chiapas)
Mariano Sosa (Sonora)
Carlos Velásquez (Coahuila)

RECESO

Mesa 18
16:00-17:00
Moderador
Pina Saucedo

Gabriela Torres (Nuevo León)
Jenny Donavan (California)
Silvia Aguilar Zeleny (Sonora)
Abril Castro (Baja California)
Fidelia Caballero (Sonora)

Mesa 19
17:00-18:00
Moderador
Arturo Valencia

Carlos Sánchez (Sonora)
Alfonso García Cortés (Baja California)
Miguel Manríquez (Sonora)
Juan Manz (Sonora)
Gerardo Cornejo (Sonora)

Mesa 20
18:00-19:00
Moderador
Luis Rey Moreno Gil

José Juan Cantúa Terán (Sonora)
Brandon Cesmat (USA)
Julio Ernesto Tánori (Sonora)
Silvia Brandon (USA-Cuba)

Mesa 21
19:00-12:00 hrs.
Moderador
Francisco Luna

Rosina Conde (BC-DF)
Hernando Ardila (Colombia)
Luciana Garcés (España)
William Agudelo (Nicaragua)

20:00 hrs.
Tributo a Ernesto Cardenal
Lina Zerón (Estado de México) José Luis Martínez (Distrito Federal) Martín Piña (Sonora)
Indran Amirthanayagam (Sri Lanka) Raúl Acevedo Savín (Sonora)

Reconocimiento como Visitante Distinguido
Ernesto Gándara Camou, presidente municipal de Hermosillo
Arnoldo Soto Soto, secretario de Educación y Cultura del Estado de Sonora

Maestra de Ceremonia:Cristina Murrieta

Inauguración
Pedro Ortega Romero
Rector de la Universidad de Sonora

22:00
Convivio-cena/ Grupo El Ruletero

Viernes 1 de junio
Lugar: Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia

Mesa 22
10:00-10:00
Moderador
José Luis Ojeda Bravo

Mariel Iribe Zenil (Sinaloa)
Luisa Ruiz (Baja California)
Gerardo Segura (Coahuila)
Alberto Lizardi (Baja California Sur)
Sonia Silva (Distrito Federal)

Mesa 23
11:00-12:00
Moderador
Fidelia Caballero

Juan Pablo Navarrete Aldaco (Sonora)
Erich Moncada (Sonora)
Gerson Gómez (Nuevo León)
Franco Félix (Sonora)
Ernesto Moncada (Sonora)
Elmer Tabanico (Sonora)

Mesa 24
12:00-13:00
Moderador
Iván Ballesteros

Carlos Pacheco (Sonora)
Laura Gabriela Rojas del Toro (San Luis Potosí)
Alfonso López Corrral (Sonora)
Rubén Meneses (Sonora)
Adrián Volt (Baja California)

Mesa 25
13:00-14:00
Moderador
Erich Moncada

Mara Romero (Sonora)
Pío Daniel (Sonora)
Arturo Valencia (Sonora)
Teresa Day (Distrito Federal)
Armando Zamora (Sonora)

RECESO

15:30 hrs.
Premiación del Concurso Anita Pompa de Trujillo
Instituto Sonorense de Cultura

Mesa 26
16:00-17:00
Moderador
José Juan Cantúa Terán

Josefa Isabel Rojas Molina (Sonora)
Rosa Gaytán (Distrito Federal)
Elizabeth Cazzesús (Baja California)
Carlos Moncada (Sonora)
Carmen Ros (Distrito Federal)

Mesa 27
17:00-18:00 hrs.
Moderador
José Luis Martínez

Iván Ballesteros (Sonora)
Iván Camarena (Sonora)
Laura Delia Quintero (Sonora)
Adriana Malvido (Distrito Federal)

Mesa 28
18:00-19:00 hrs.
Moderador
Alexandra Torres

Edmundo Lizardi (Baja California Sur)
Roberto Castillo Udiarte (Baja California)
Iván Gómezcesar (Distrito Federal)
David Charles Tomas (USA)
Francisco Luna (Sonora)

Mesa 29
19:00-20:00 hrs.
Moderador
Manuel Carlos Silva Encinas

David Joseph
Alejandro Aguilar Zeleny
Crescencio Buitimea Valenzuela
Juan Pedro Maldonado

Mesa 30
20:00-21:00 hrs.
Moderador
Lina Zerón

Subcomandante Marcos
Ernesto Cardenal

21:00 hrs.
Oración por las Horas de Junio
Ernesto Cardenal

21:30
Cena-convivio
Performance de Rubén Duarte Rodríguez y su grupo.
Concierto del Buena Vibra Social Club y del Grupo Sona

Sábado 2 de junio

Guaymas, Sonora
Casa de la Cultura

Ceremonia de bienvenida
11:00-11:30 hrs.
Coro Regina Pacis
Director: José Arturo Altamirano Pillado
“La Danza del venado”
Ballet Xocoyotzin
Director: Moctezuma Lugo

Entrega de las Llaves de la Ciudad
Antonio Astiazarán
Presidente municipal de Guaymas

Traslado a sede de lecturas

Mesa 31
12:00-13:00 hrs.
Moderador
Ramiro Acevedo

Florencio García Leyva (Sonora)
Luís Valdez (Nuevo León)
Cesar Gándara (Sonora)
Juan Gerardo Aguilar (Zacatecas)
Cristina Murrieta (Sonora)

Mesa 32
13:00-14:30 hrs.
Moderador
Roberto Castillo Udiarte

Genaro Ávila (Sonora)
Bruno Hernández (Sonora)
Ramón Santoyo Durán (Sonora)
Gilberto Gastélum (Sonora)
Pina Saucedo (Sonora)
Alejandro Ramírez Arvallo (Sonora)

Mesa 33
14:30-15:30 hrs.
Moderador
Juan Diego González

Manuel Parra (Sonora)
Gerardo del Real (Sonora)
Francisco Morales (Baja California)
Armando Alanís (Distrito Federal)
Julieta Cortés (Distrito Federal)

Mesa 33
15:30-16:30 hrs.
Moderador
Rosina Conde

Caterina Danielle Del Conte (USA)
Ismael Mercado Andrews (Sonora)
Ingran Amirthanayagam (Sri Lanka)
Luis Rey Moreno Gil (Sonora)
Lina Zerón (Estado de México)

16:30 hrs.
Recital de Ernesto Cardenal

Clausura de Horas de Junio


XII Encuentro Hispanoamericano Horas de Junio

Con la participación de escritores de Francia, España, Cuba, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Nicaragua, Kosovo, Sri Lanka y más de 100 escritores mexicanos, se realizará del 30 de mayo al 2 de junio, con un tributo al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal

Hermosillo, Sonora, México. Durante más de diez años, Horas de Junio ha logrado crecer y lograr una especial simpatía entre escritores que han participado en ediciones anteriores. El evento se desarrollará del miércoles 30 al viernes 1 de junio en Hermosillo y el sábado 2 de junio en Guaymas, Sonora.

Bramdon Cesmat (Francia), Luciana Garcés (España), Silvia Brandon Pérez (Cuba), William Agudelo (Nicaragua), Inoran Amirthanayagam (Sri Lanka-Estados Unidos-Canadá), Xevdeth Bajraj (Kosovo), Hernando Ardila González (Colombia), y Daniel Charles Thomas (Estados Unidos), son algunos de los participantes extranjeros que acudirán a esta fiesta de las letras. El principal organizador de este y los anteriores encuentros, el editor y escritor Raúl Acevedo, hizo especial invitación a la Editorial Orbis Press de Phoenix, Arizona, y en estos momentos su fundador, Dr. Manuel Murrieta Saldívar, planea con su equipo de trabajo, como los autores Dr. David Muñoz y Leo Cervantes, las estrategias para participar y cubrir periodísticamente el evento para Arizona y California contando con el apoyo logístico de Horas de Junio.

Entre el centenar de poetas y narradores mexicanos que participarán, se encuentran: Sergio Witz (Campeche), Julián Herbert (Coahuila), Arnulfo Vigil (Nuevo León), Edmundo Lizardi (Baja California Sur), Margarito Cuéllar (Nuevo León), Roberto Castillo (Tijuana, B. C.), Rafa Saavedra (Tijuana, B. C.), Rosina Conde (D. F.), José Luis Martínez (D. F.), Armando Vega-Gil (D. F.), Josefa Isabel Rojas (Cananea, Sonora), Laura Delia Quintero (Mazatlán), Fidelia Caballero (S.L.R.C.), Lina Zerón (Edo. México).

En las mesas de lectura participarán los guaymenses: José Luis Ojeda Bravo, Gilberto Gastélum Orduño, Ramón Santoyo Durán, Genaro Ávila, Miguel Manríquez Durán, Bruno Hernández, César Gándara y Alejandro Ramírez, ganador del Concurso del Libro Sonorense 2007, en Poesía y quien recibirá este premio el próximo 30 de mayo en la Biblioteca Bartolomé Delgado de León de Casa de la Cultura de Sonora.


Ernesto Cardenal
Nació el 20 de enero de 1925 en Granada, Nicaragua. En 1935 ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México. Ha publicado poemas en algunas revistas mexicanas. En 1948 estudió literatura norteamericana en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Dos años después regresó a Nicaragua, donde empezó sus poemas históricos. Su militancia política contra la dictadura de Somoza inspiró los epigramas políticos; algunos de estos circularon en el extranjero firmados por Anónimo Nicaragüense, sin que se supiera quién era el autor, y así fueron publicados por Neruda en la Gaceta de Chile.

En 1957 ingresó al Monasterio de Our Lady of Gethsemani, en Kentucky, Estados Unidos, donde Thomas Merton fue su maestro de novicios y su mentor espiritual. En 1959 continuó sus estudios en el Monasterio Benedictino en Cuernavaca, Morelos, donde permaneció dos años. Allí escribió el libro de poemas Gethsemani Ky; el libro en prosa de meditaciones contemplativas, Vida en el amor y el largo poema histórico El estrecho dudoso.

En 1965 tomó los votos de sacerdote en Managua, Nicaragua. Fundó en una de las islas Solentiname en el Lago Cocibolca, una comunidad cristiana casi monástica, en la que fomentó el desarrollo de cooperativas y creó una escuela de pintura primitiva, que ha sido muy apreciada en Nicaragua y el extranjero. Ahí escribió el famoso libro El Evangelio de Solentiname. Cardenal colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, luchando contra el régimen de Anastasio Somoza Debayle. El 19 de julio de 1979, el día de la victoria de la Revolución Nicaragüense, fue nombrado ministro de cultura del nuevo gobierno del FSLN. Ocupó este cargo hasta 1987, año en el que cerró el ministerio por razones económicas. Ernesto Cardenal recibió en 1980 el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. Fue nominado en mayo de 2005 a recibir el Premio Nobel de Literatura.


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