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Alejados del instinto es también un poemario denso de música y concentrado de reflexión,  trabajado con la vocación minuciosa del alquimista, cincelado sobre la mesa del silencio.  Es, por tanto, un testimonio de obsesión y pasión…una pasión alejada del instinto y sin duda necesaria cuando se nos presenta aquello que se llama amor…

RESEÑA

Imágenes cortesía del autor

Por Mario Escobar

poemario@umd.edu

-Exclusiva de Culturadoor.com desde Los Ángeles, California-

Día de publicación: 4-abril-2013

En el poemario Alejados del instinto, el poeta Manuel Murrieta Saldívar (*) hace del viaje poético una crónica. Su palabra es una nave que nos lleva desde el cosmos al microcosmos de los sentimientos. Cada poema es un universo de energía. En poemas como “Vaciándome en mis ojos” el yo poético hace de ese viaje un ejercicio de crónica minuciosa para decirnos:

Logro ver tundras de historia,
aguas domesticadas que no me favorecen
y el paisaje de horas sueltas que vuela
entre la neblina y adobes sin edad… (p 9)

En ese viaje, ve un bioma acosado por el estrés de la ausencia.Sin embargo, para Murrieta esa ausencia es la que precisamente cultiva e instala el amor por las cosas.  La ausencia se llenade deseo para explorar los múltiples espacios del universo existencial. El poeta entonces es unaespecie decápsula que se desprende del resto de la humanidad para viajar como los cosmonautas hacia el espacio del universo existencial.  Es el aparato de observación y a la vez de transmisión dentro de un vértigo de infinitas posibilidades:

soy cápsula,
burbuja tan feliz
protegido por átomos
que a besos me liberan… (p 10)

Se produce entonces una dialéctica entre el universo delser y la exterioridad del cosmos, entre el yo y el mundo que captura el ojo y el sentir. En esa relación, en ese anudamiento, no existe ni oposición ni preeminencia del uno sobre el otro, sino que lo interior y lo exterior conforman un continuo que se materializa en el acto poético. Así leemos en el poema “La señal”

Hurgando direcciones y escaleras,
impulsado por la herencia que me aguarda,
una señal me encuentra,
me catapulta
humedeciendo vértebras y células,
chispas de sueños, licuando el cuerpo y la imaginación. (p 19)

Para Murrieta la poesía es también el transitar de la palabra cargada de música hasta llegar al continente de la imaginación. Ahí, como un Joan Miro travieso, nos da lo que su vista captura. Bajo poemas como “Viajero” el ojo articula sobre el desengaño ajeno, circula los intersticios de la soledad para escapar:

Por entre las libélulas te veo
a carcajadas
en un caer de tarde
en la punta celeste. (p 15)

Relacionado con lo anterior, el yo poético nos revela:

Por entre la muralla me escabullo
en deslices
junto a los horizontes y tristezas
ajenas.

Por entre sonrisas veo gente
en estampida que no sabe de mí.

Por entre cada instante penetro
la mirada,
sacio la sed de una vez por todas
y ya no me desnuco
ni caigo en precipicios… (p 15)

Esa conciencia volcada hacia la exterioridad, esa identidad atravesada por el Otro y por el desorden de la realidad, se podría considerar como una nadaactiva, como un espacio vacío que será ocupado por el universo externo que el yo poético, como chaman de la palabra, evoca. Así, el amor inmediatoqueda cancelado o, dicho de otro modo, se convierte en laberinto cósmico  donde el poeta se pierde. Justamente vemos en el poema “Los astros en el cactus” cómo la voz poética conforma diversos escenarios que se solapan entre sí, como las ondas concéntricas que se generan en la superficie del desierto:

Los astros del desierto son mi luna,
no existe piedra que los imite
ni agua que los atrape  […]

solitario de mí,
los astros, dunas de galaxias,
arriba como bólidos desconocen
la suerte,
parece que me aman y te aman
vigilando nuestra estancia […] (p 34)

Para Murrieta, los astros precisamente reflejan y rompen los límites, desierto es universo que constituye el revés de la representación y a la que no puede escapar la voz deéste en su empeño de dar nombre a las cosas ante la ausencia.La voz poética deja intuir una profunda decepción que se establece como una simple claveque teje el mensaje. Escapa a los recovecos de su propio universo y tematiza el viaje como un ultimátum:

Mejor me acuesto ahora,
tenue,
sobre el vapor sin aire
de aquella nube negra
que a lo lejos me llama…(p 16)

Pero además, en cada detalle metafórico, este poeta enciende la nitroglicerina paraprovocar la reflexión, para invitar a la introspección en el espejo.  Por ello, se observa cómo  cada poema revela asombro ante una imagen que a su vez es devuelta a un Otro. Hecho que a su vez manifiesta la necesidad de viajar para alejarse de los humanos. Sin embargo, esa distancia entre seres no es egoísta, sino que es un transitar explosivo que da paso a la nostalgia y nos deja retazos del Otro como estrellas que iluminan el camino porque:

sóloasíhabré de poseerte
callar y descolgar tus cuadros,
tus recuerdos
reir por fin
reir sin culpa
en el desmoronar de mi calendario… (p 49)

El poeta entra al olvido, para desear con fuerza;impone el olvido para que la palabra desgrane una historia sumergida en la oscura geología  interna del ser. El yo poético de Murrieta vela y transmite esos hechos, los presencia y, en cierto modo, constituye un índice para su propio descubrimiento como lo indica en este breve pero intenso poema titulado, precisamente, “Universo”:

Y entonces
el silencio recobra su conducto,
atraviesa
los huecos de la noche,
hileras siderales,
para gemir de nuevo
aquí
y allá
en un
gota
de
amor…(p 33)

El yo lírico de Murrieta es, pues, un magma de voces, un multi-perspectivismo que hace que los versos se ajusten a la expresión de cada eco.  Podríamos añadir incluso que sus poemas son una especie de cuadro pictórico que concede un valor muy significativo a cada pincelada, a cada trasgresión de la linealidad que constituye en sí misma un espacio expandido. Un espacio necesario para conocer la frontera de los cosmos.

Sin duda, Alejados del instinto es un poemario denso de música y concentrado de reflexión,  trabajado con la vocación minuciosa del alquimista, cincelado sobre la mesa del silencio.  Es, por tanto, un testimonio de obsesión y pasión…una pasión alejada del instinto y sin duda necesaria cuando se nos presenta aquello que se llama amor…

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Ficha bibliográfica:

Alejados del instinto, poemario. Autor: Manuel Murrieta Saldívar. Editorial Atreyo, Nuevo Laredo,  Tamaulipas

1ra. Edición  2011. 108 págs.  También en versión digital, e-book: amazon.com. Fuente: http://www.orbispress.com/imagenes/sentimiento/alejados_del_instinto.htm

Sobre Mario Escobar (en la foto de arriba): poeta, narrador y editor de origen salvadoreño; egresado de UCLA, en Chicano/Latino Studies y estudios de posgrado en Arizona StateUniversity. Fundador de la editorial Izote Press. Reside en Los Ángeles, California. E-mail: poemario@umd.edu

(*) Manuel Murrieta: Ciudad Obregón, Sonora, México; autor, editor y profesor en CSU-Stanislaus, Modesto, California. Más sobre Manuel Murrieta Saldívar en su blog:

http://manuelmurrietasaldivar.blogspot.com/


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