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La denuncia social acerca de las estructuras sociales en las poblaciones está implicada en esta novela porque, a pesar de que Ramón, el líder político de la isla Clipperton, trató de mejorar la estancia en la isla, no hizo más que reproducir el sistema gubernamental de México…

CREACIONES ESCOLARES/SPANISH WORKSHOP

Imagenes de internet

Por Lucía Jaime-Durán

ljaimeduran@csustan.edu

–Trabajo para el curso “Literatura y civilización de Latinoamérica II”, California State University-Stanislaus–

Día de publicación: 22-septiembre-2014

La novela que me propongo analizar es La isla de la pasión escrita por Laura Restrepo quien nació en Bogotá, Colombia en 1950. Esta obra pertenece al género de la novísima narrativa pues está escrita entrado ya el siglo XX y relata la historia del capitán mexicano Ramón Arnaud quien es nombrado gobernador de la isla de Clipperton por el Presidente Porfirio Díaz.  La novela está basada en hechos reales y transcurrió en medio de la presidencia de Díaz, la revolución mexicana y la tensión entre Francia y México de los primeros años del siglo XX. Es por esa razón que el tema de las injusticias y la denuncia social es frecuente en esta narración. Por lo tanto, la intención de mi ensayo es demostrar los diferentes aspectos de la denuncia social en la mencionada novela.

Antes de proceder a hablar acerca de los aspectos de la denuncia social primero quiero dar una definición de lo que es la denuncia social que según el texto Huellas de las literaturas hispanoamericanas es también una característica de la novísima narrativa (Garganigo, 671). De acuerdo con la red cibernética Alquibla la denuncia social es “una expresión contra la opresión de los humildes y contra las dictaduras que se desemboca, a veces en la creación de una literatura comprometida” (Galán Sempere).

La prohibición acerca de las denuncias sociales

La primera vez que en esta novela se ve un aspecto de la denuncia social fue cuando Ramón y su prometida Alicia caminaban cerca de la fábrica de yute y Ramón deseaba retirarse de ese lugar y le dijo a Alicia que,

“Hace unos años aquí hubo una huelga y fusilaron a los obreros. No sé a cuántos, pero debieron ser cientos. Un amigo mío, que trabajaba  con la guardia rural, vio los cadáveres. Estaban apilados sobre dos plataformas de ferrocarril y eran  tantos que no se podían contar. Entre los muertos había mujeres y niños, y también trozos sueltos. Piernas y brazos”(Restrepo 40).

Yo considero este fragmento como una expresión de denuncia social porque aclara que algunas personas en la sociedad intentan ignorar las injusticias que son cometidas alrededor de ellas. En la novela se menciona que, “Ramón le contó lo que nadie en Orizaba mencionaba. Le hizo jurar, besando la cruz, que no lo repetiría. Si se enteraban de que él lo decía, lo echaban del ejército” (Restrepo 40). La justificación por la cual muchos individuos en las poblaciones callan acerca de estas atrocidades es, según el libro Teoría y Práctica de la Literatura, porque “los aparatos ideológicos del estado funcionan masivamente con la ideología como forma predominante pero utilizan, secundariamente, y en situaciones límite, una represión muy atenuada, disimulada, es decir simbólica” (Cárdenas Contreras 10). La razón por la cual se les prohíbe a los individuos hablar acerca de esos atropellos hacia los derechos de las personas que son consideradas inferiores es porque de esa manera es más fácil para los poderosos seguir manteniendo su control sin preocuparse de las críticas que cuestionan la manera en que llegaron a obtener ese poder.

Abandono: La injusticia silenciosa

Otra perspectiva de la denuncia social se puede distinguir claramente en los sentimientos que Ramón expresa al abandonar su país cuando esperaba en la isla de Clipperton por las provisiones que el gobierno mexicano le había prometido. La demora del barco para Ramón “no tenía explicación y estaba fuera de toda planificación” (Restrepo 97).  Ramón estaba muy preocupado por la demora del barco porque si no llegaba pronto “temía que los atacara un mal terrible, propio de los náufragos y marinos, sobre el cual se había documentado en los libros de medicina: el escorbuto”(Restrepo 97). Aquí la denuncia social toma forma de cuestionamiento de los poderosos pues en esta etapa Ramón Arnaud se pregunta si llegarán esas provisiones lo cual atormenta a este personaje de tal manera que se vio afectado físicamente cuando empezó a tener “frecuentes noches de insomnio ” (Restrepo 97).

El segundo tipo de abandono que los habitantes de la isla Clipperton experimentaron fue el del sistema capitalista. La isla de Clipperton abastecía a la compañía inglesa The Pacific Phosphate Co. Ltd de guano. Pero cuando los habitantes de la isla más la necesitaba al ver que el gobierno mexicano no respondía a sus necesidades de provisiones la compañía

“ya no tenía demasiado interés en Clipperton, porque había encontrado abundantes depósitos inexplorados de guano en islas más cercanas y de acceso menos arriesgado. Por  tanto, anunciaba que disminuiría la frecuencia de sus viajes al atolón” (Restrepo 99).

Esto era de esperarse pues

“Todos los aparatos ideológicos del estado sean los que sean, concurren al mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación” (Cárdenas Contreras 11).

Esta representación de abandono establece que el sistema capitalista usa a las personas y después las abandona cuando ya no las necesita.

Estructuras Sociales:¿Salvaciones o Repeticiones de Injusticias?

La denuncia social acerca de las estructuras sociales se expone como una crítica al sistema de gobernación en esta novela.  De acuerdo con las teoría de los aparatos ideológicos del estado “cuando se trata de la ideología dominante, esta es la que imponen la clases y las élites en el poder, se encarna en los aparatos e instituciones sociales desempeñando el papel de elaborar, inculcar y recrearse a sí misma, contribuyendo así a la reproducción de las relaciones sociales de producción y la perpetración del orden social” (Cárdenas Contreras 10).

Con una estructura social ya instalada en las mentes de los futuros residentes de Clipperton tratar de cambiar la estructura de la sociedad mexicana en que vivían y empezar a construir otra sería algo complejo. Ya que se les impuso a las personas desde la infancia cuál era su lugar en la sociedad y se les indicó cómo debían de comportarse según su clase social.

Es por eso que cuando los habitantes de la isla Clipperton llegaron a la que sería su nueva residencia trajeron consigo su manera de pensar ya establecida por su país. Los soldados rasos del pelotón de la isla sabían que su capitán era prácticamente su jefe y entendían que el gobernador Arnaud era de otra clase social. De igual manera los Arnaud también comprendían estas diferencias sociales porque la esposa de Ramón, Alicia, notó que la “media docena de soldados formada en posición de firmes, con aporreados uniformes de dril, grandes sombreros de paja en la cabeza y huaraches en los pies… se veían adormecidos y desteñidos, como soldaditos de plomo derritiéndose al sol” y exclamó que “todos parecen náufragos” (Restrepo 71).

En la novela se mencionan las diferencias entre los soldados y sus familias y el gobernador Arnaud y su familia. La diferencia más visible se vio por primera vez durante la estancia en el barco antes de que arribaran al muelle de Clipperton pues los once soldados que conformaban la guarnición del gobernador Ramón Arnaud en la resistencia mexicana sobre los franceses solo tenían “destinado un espacio reducido y bochornoso al lado de la sal de máquinas donde sus jergones sólo cabían si se extendían uno contra otro” (Restrepo 64). Mas la habitación de los Arnaud era totalmente diferente que la de los soldados porque “tenía dos literas, jarra, palangana y espejo para el aseo, y contaba con comodidades que en un barco de guerra son exclusivas del capitán, como perchero y mesa de trabajo”(Restrepo 64). Con este tipo de mentalidades y diferencias sociales era evidente que sería casi imposible tratar de imponer una nueva estructura social que beneficiara a todos los que serían habitantes de Clipperton.

Al llegar a la isla Ramón Arnaud, ya como gobernador de Clipperton, sí desempeñó su tarea de cumplir con las necesidades de los ciudadanos que la habitaban. Lo primero que decidió hacer fue el utilizar los restos del naufragio japonés Kinkora para la “construcción de viviendas decentes para los soldados” (Restrepo 82). De esa manera trascurrieron las primeras semanas. Luego empezó a hacer muchos cambios para mejorar la estancia de los habitantes. Los cambios más necesarios y visibles, además de las viviendas de los soldados, eran la repartición de las porciones de comida por familia y el establecimiento de un servicio de salud para asistir a los enfermos. En respuesta a estas introducciones

“En relación con la comida de la tropa, Ramón puso fin a la anarquía del sálvense quien pueda estableciendo una tienda de abastecimiento. Estrictamente controlada por él, allí se  distribuían raciones proporcionales, según el tamaño de cada familia, de maíz, frijol, chile  pasilla, arroz, café, harina, cereales y carne seca” (Restrepo 84).

De esta manera las provisiones durarían más tiempo. El gobernador de Clipperton también dispuso de establecer una farmacia dotada donde “Guiado por los diccionarios del medicina que había traído del continente, él  personalmente se convirtió primero en farmaceuta, después cuando cobró confianza, en médico, y finalmente, cuando las circunstancias se lo impusieron, en cirujano” (Restrepo 84).

Se puede decir que Ramón Arnaud era un hombre que entendía sus obligaciones y deberes sociales para con sus soldados pues ante todo era un militar y sabía perfectamente cómo obedecer órdenes del sistema gubernamental que conocía. Pero sus cambios en la isla no destruyeron el sistema con que él creció.

Ramón Arnaud era un militar y por lo tanto no sabía ni tenía idea de cómo establecer una estructura social sin imponer duras represiones hacia su tropa. Por ejemplo, el establecimiento de la tienda de abastecimiento puede ser visto como un elemento opresor porque Ramón castigaba con dureza a las personas que terminan con sus raciones antes de la siguiente repartición de víveres y que, inducidos por el hambre, optaban por robar y él los castigaba dándoles azotes y poniéndolos a excavar zanjas en plena luz del día en tiempos de calor (Restrepo 84). Esto demuestra que como gobernador Ramón Arnaud no intentó cambiar la estructura social que existía entre él y sus soldados. En vez de castigarlos, él debió instruirlos a consumir sus raciones proporcionales adecuadamente.

Igualmente, esa división social que el sistema gubernamental mexicano ejercía es evidente en las fiestas privadas en la casa de los Arnaud que se daban a cabo todos los viernes. A esas fiestas solo estaban invitados el teniente Cardona y su mujer, el alemán Gustavo Schutz y su familia (Restrepo 91). Todos los demás soldados rasos no estaban invitados. Lo que demuestra que aun en una isla remota la posibilidad de deshacerse de los sistemas socio-políticos era diminuta a pesar de la distancia de esos sistemas opresores.

Esta denuncia social acerca de las estructuras sociales en las poblaciones está implicada  en esta novela porque a pesar de que Ramón, el líder político de la isla Clipperton, trató de mejorar la estancia en la isla, no hizo más que reproducir el sistema gubernamental de México en Clipperton. Cosa que según los aparatos ideológicos que controlan a las sociedades es “la reproducción de las relaciones sociales” (Cárdenas Contreras 10).

Conclusión

En mi opinión, esta novela es un muy buen ejemplo de las denuncias sociales de distintas  sociedades. En ella podemos ver el abandono de los sistemas institucionales hacia los ciudadanos que los respaldan y las opresiones que aplican los poderosos y son ignoradas por la mayor parte de la sociedad. Es por esas cualidades que a mí me encantó esta novela. Yo la recomendaría para todos los estudiantes de letras latinoamericanas porque, aunque está basada en hechos reales que ocurrieron a principios del siglo XX, desgraciadamente esos atropellos aún se siguen expresando en las sociedades contemporáneas de Latinoamérica. Esa es la razón por la cual la denuncia social tiene que seguir siendo importante en la literatura.

Obras Citadas

Cárdenas Contreras, Antonio. "Ensayo 1." Teoría Y Práctica De La Literatura. 1st ed. Phoenix, Arizona: Editorial Orbis, 2005. 7-50. Impreso.
Galán Sempere, Eva M. "La Cultura Hispanoamericana Contemporania." ALQUIBLA: Una Mirada Al Mundo De Las Biblotecas... ALQUIBLA, 24 Aug. 2012. Web. 23 May 2013. <http://bibliotecas1978.wordpress.com/tag/denuncia-social/>.
Garganigo, John F. "Novisima Narrativa: El Post -boom Y La Posmodernidad Ensayo De Introduccion." Huellas De Las Literaturas Hispanoamericanas. 2nd ed. Vol. 1. Upper Saddle River, New Yersey: Prentice Hall, 2002. 667-72. Impreso.
Restrepo, Laura. "Clipperton." La Isla De La Pasión. 1st ed. Bogotá, Colombia: Editorial Norma, 1999. 11-148. Impreso.

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