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Los Piratas Afrodescendientes

 Cualquier vara se transformaba en una poderosa espada y nuestras mascotas eran nuestros fieles contramaestres. Sin embargo, cuando nos ponemos a pensar en estos personajes rudos, aventureros, mujeriegos, temerarios, o estrafalarios, nos los imaginamos de complexión física indoeuropea…altos, tez blanca, ojo azul, barbados, y hablando una lengua europea, en suma: holandeses, ingleses, españoles y/o, franceses. Personajes como Henry Morgan, Piet Heyn, Francis Drake, Jean Fleury, o el famosísimo Edward Thatch, mejor conocido como Barba Negra, nos vienen a la mente.

ENSAYO

Por: Emiliano Gallaga Murrieta

gallagam@gmail.com

UNACH

Desde Tuxtla Gutierrez, Chiapas, especial para Culturadoor.com

Día de publicación: 31- Octubre – 2020

Figura 1Dentro del imaginario colectivo, hay algunos temas que siempre echarán a volar nuestra imaginación, como son los dinosaurios, los extraterrestres, las antiguas civilizaciones, o los piratas. Estos últimos, cuando los mencionan nuestra mente nos traslada a playas paradisíacas, hombres con vestimentas estrambóticas, travesías en alta mar, tesoros fantásticos, cantidades impresionantes de ron y batallas memorables. ¿Quién de nosotros nunca jugo a ser pirata y esconder un gran tesoro (el cual podría ser la caja de galletas)? Cualquier vara se transformaba en una poderosa espada y nuestras mascotas eran nuestros fieles contramaestres. Sin embargo, cuando nos ponemos a pensar en estos personajes rudos, aventureros, mujeriegos, temerarios, o estrafalarios, nos los imaginamos de complexión física indoeuropea…altos, tez blanca, ojo azul, barbados, y hablando una lengua europea, en suma: holandeses, ingleses, españoles y/o, franceses. Personajes como Henry Morgan, Piet Heyn, Francis Drake, Jean Fleury, o el famosísimo Edward Thatch, mejor conocido como Barba Negra, nos vienen a la mente. Ya si de infantes leímos Sandokan (de Emilio Salgari), podrían en su defecto aparecer algunos piratas asiáticos en el horizonte, pero raramente o casi nunca nos imaginamos a un pirata negro, y no de vestimenta negra, sino de origen africano o afrodescendiente (Baer, 2007; Gallaga, 2014a; Linebaugh y Rediker, 2000) (Figura 1).

 

Figura 2¿Por qué no? ¿No hubo piratas africanos o de origen africano? Y si lo hubo ¿Dónde están? ¿Por qué no los vemos? En gran medida esta negación es debida al velo histórico con el que hemos cubierto el tema de la presencia de los esclavos negros o afrodescendientes en América, y con ello tratar de tapar el sol con un dedo sobre el comercio de esclavos negros a este continente. Aunque también, tiene que ver con que, en la diaria construcción de la imagen del pirata en los distintos medios visuales y escritos a lo largo del tiempo, el afrodescendiente no ha tenido cabida o muy poca. Solo por citar un ejemplo ¿cuántos afrodescendientes piratas se muestran en las recientes películas de “Los Piratas del Caribe” de Walt Disney? Muy pocos, y si aparecen nuestra mente no los registra (Gallaga, 2014a)(Figura 2).

Dentro del estudio de los afrodescendientes, existen todavía varias áreas de investigación que no hemos profundizado, como es el caso particular del tema de los piratas y la interacción que existió entre estos y los esclavos negros, los cimarrones, y/o afrodescendientes. Existe poca o nula evidencia material directa de su participación en el contexto arqueológico, son mencionados en algunos documentos coloniales sobre todo cuando estos eran capturados, o en los juicios sobre piratería (Baer, 2007; Skowronek y Ewen, 2007). En algunos casos, sabemos de qué grupos cimarrones asentados en las costas proveían de alimentos e información a los piratas que llegaban a fondear la sonda de Campeche para traficar el codiciado palo de tinte. También, existen algunos documentos de la Corona Española en que mencionan temer que grupos cimarrones en Centroamérica engrosen las filas piratas (Gallaga, 2014a). Temor bien fundado, ya que en realidad los afrodescendientes tuvieron una participación mucho más importante de la que creemos. Como es el caso del Mulato Juan Andrés o Andresote, quien no solo lidereo una rebelión de esclavos e indígenas, sino que con ayuda de los comerciantes/piratas holandeses de Curasao azoto las costas venezolanas entre 1732 y 1735.

Figura 3El viernes 12 de octubre de 1492, los europeos descubren un nuevo continente en su travesía hacia Asia. A partir de este momento, migrarían de manera forzada un número considerable de esclavos de origen africano a los territorios del imperio español, la Nueva España, y posteriormente al resto del continente americano. Durante los primeros años del periodo colonial se presentaría una oleada de esclavos principalmente para el trabajo doméstico, y posteriormente en grandes cantidades para poder suplantar y ocupar la mano de obra indígena en minas, haciendas, factorías, y rancherías. Se estima que, de manera legal es decir autorizada por las autoridades españolas, entraron a la Nueva España entre 200-250 mil esclavos africanos, pero también hay que considerar que un número importante entro a estos territorios de manera ilegal. Este tráfico, que por obvias razones no se encuentra registrado en los archivos coloniales de la Nueva España, sí está en los registros de otros puertos y naciones y tuvo un muy lucrativo mercado en todo el territorio de la Nueva España. Tenemos el caso de los archivos de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales de Curazao a la que se le atribuyen introducir más de 100 mil “piezas” a puertos de la Nueva España, o la Royal African Company, establecida en Bridgetown, Barbados, que participó en este lucrativo mercado con 53 mil esclavos entre 1705 y 1725 (Gallaga 2014b; Palmer 2005; Price 1981)(Figura 3).

 

Independientemente si el esclavo negro fue adquirido legal o ilegalmente, a su llegada al continente americano le esperaba por lo general un arduo trabajo por el cual su amo esperaba recuperar lo gastado en él. Estas condiciones podían ser un poco mejores si el esclavo fue adquirido para trabajo doméstico, pero aun así no dejaban de existir otro tipo de explotación. Debido a las, generalmente malas y brutales condiciones en las que los esclavos negros subsistían, estos buscaban la menor oportunidad para escapar y buscar mejores condiciones de vida, formando comunidades de esclavos negros libres llamados quilombos en Brasil, palenques en Colombia, México y Cuba y/o Cumbes en Venezuela en lugares inhóspitos donde podían defenderse y vivir libres (Price, 1981).

Sin embargo, algunos esclavos negros tuvieron otra salida o forma de escapar a la esclavitud que les esperaba, la piratería. Aunque esta actividad se remonta más allá de la época de los griegos, la época dorada de la piratería fue del 1500 al 1800 D.C. (Baer, 2007; Linebaugh y Rediker, 2000; Skowronek y Ewen, 2007). Como principal actividad tenían el hacerse de todas las riquezas de la América, principalmente de las flotas españolas como el oro y plata, así como productos de Asía que llegaban a la Nueva España con la Nao de China. Pero otro bien que los piratas no desaprovecharon, fue el “oro africano” u “oro negro”, es decir los cargamentos de esclavos negros que tanta demanda tuvieron en el continente. Se tiene registrado que era común que cuando los barcos negreros que venían cargados de este oro negro eran capturados por piratas, se les preguntaba:

– “Únete a las filas de los piratas o continúa hacia el Nuevo Mundo en esclavitud. ¿Cuál escogerás?”

Figura 4Ya el simple hecho de que se les hablara como seres humanos y no como “pieza/pieza de indias”, y tuvieran la oportunidad de escoger hizo que una buena cantidad de esclavos negros decidieran por una vida libre, breve pero libre. Este fue el caso del barco Concorde que en noviembre de 1717 fue capturado por el famoso pirata Barba Negra y una buena parte de su cargamento de esclavos engrosaron las filas piratas (Baer, 2007; Linebaugh y Rediker, 2000; Skowronek y Ewen, 2007). No por nada a las tripulaciones piratas se les conocía como “motley crew”, es decir que eran multinacionales, multiculturales, y multirraciales, por lo que la presencia de afrodescendientes no fue la excepción. Algunos investigadores mencionan que estos llegaban a representar un cuarto de la tripulación de los barcos piratas. Solo por mencionar algunos ejemplos, 30-50 de la tripulación del pirata Bellamy, 60 de los 100 piratas de Barba Negra, 40 piratas del Capitán William Lewis, y la mitad de la tripulación de Oliver La Bouche fueron afrodescendientes (Linebaugh y Rediker, 2000:166). En caso de ser capturados, por lo general los piratas eran juzgados y sentenciados a la horca, pero no así los piratas afrodescendientes. Estos eran regresados a su amo en condición de esclavo, si se llegaba a saber de quién era, sino eran traficados. Solo al final de la época de oro de la piratería, todos los piratas capturados fueron sentenciados por igual (Gall, 1978; Linebaugh y Rediker, 2000). Como le sucedió a Hendrik Quintor, marino holandés de origen africano cuyo barco fue capturado por Samuel Bellamy y se unió a los piratas (Figura 4). En 1717 fue capturado y procesado, para finalmente ser ahorcado en octubre del mismo año.

Figura 5Otro factor que hizo a la piratería muy atrayente para los esclavos negros, fue la ideología que profesaban si se puede llamar así. En el imaginario colectivo se tiene la idea de que los piratas son personajes sin ley, que no le deben obediencia a ninguna autoridad, y que podían hacer lo que quisieran. Sin embargo, esta imagen está muy fuera de la realidad. Pregunto, ¿A quién no le encanto la escena, de la película de “Piratas del Caribe: En el fin del mundo”, donde aparece Keith Richards como el Capitán Teague (Sparrow) trayendo el Codex Pirata? (Figura 5).

Figura 6Para el tipo de organizaciones político/sociales que existían en esa época, los piratas contaban con una estructura novedosa, una organización democrática con derechos y obligaciones para todos sus miembros y los afrodescendientes piratas no fueron excluidos de esta (Gall, 1978). El mejor ejemplo de estas sociedades es el caso de la Cofradía o Hermandad de la Costa en la Isla Tortuga (Figura 6), donde los piratas establecieron códigos o reglamentos en los que se establecían los derechos y obligaciones, como elegir en voto abierto la permanencia o renuncia de un capitán, el porcentaje del botín, o el que todo aquel que firmara el código era hermano pirata independiente de su nacionalidad, religión o color (Baer, 2007; Gall, 1978; Linebaugh y Rediker, 2000; Molina, 2014).

thumbnail_Figura 7Los esclavos negros que optaron por la piratería fueron tratados como iguales y algunos de ellos llegaron a ocupar puestos importantes como contramaestres o incluso capitanes de navío (Linebaugh y Rediker, 2000; Molina, 2014). Podemos mencionar a Diego Grillo o El Mulato, hijo de español y esclava, el cual llegaría a ser capitán pirata en 1603 y fue protegido de Francis Drake acompañándolo en varias de sus correrías. Tenemos también al famoso El Negro César (Black Cesar) (Figura 7), contramaestre y mano derecha de Barba Negra, quien después de una cruenta batalla con la Marina Real tenia ordenes de hacer volar el barco, acción que no logro llevar a cabo. Fue apresado y horcado en Virginia en 1718. Otro capitán pirata afrodescendiente, fue Francisco Fernando (mulato) quien era terrateniente en Jamaica y obtuvo una patente de corzo en 1715 con la cual realizó varios abordajes, el más famoso…lograr capturar el galeón “Nuestra Señora de Belén” haciéndose con un botín de más de 250 mil piezas de ocho. Al parecer fue de los pocos piratas en morir de viejo gozando su botín (Baer, 2007; Gall, 1978; Linebaugh y Rediker, 2000). ¡Es tan evidente que poco sabemos cuánto contribuyeron los afrodescendientes a la piratería, ya sea como marinos en los barcos o ayudándolos con información y bastimentos en tierra, que su investigación se presenta tan llamativa como la X en un mapa de tesoro pirata!!

-Aye!! Nice Booty Mate!! Arr

 

 

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Bibliografía
Baer, J. (2007). Los Piratas de las Islas Británicas. México, Grupo Editorial Tomo.
Gall, J. y F. (1978). El Filibusterismo. Breviarios, Fondo de Cultura Económica, México
Gallaga, E. (2014a). Los Piratas del Caribe… ¿afrodescendientes? Conferencia presentada en la mesa Relaciones Interétnicas en el XII Congreso Centroamericano de Historia, San Salvador, El Salvador, 2014.
Gallaga, E. (Coordinador) (2014b). ¿Negro?... no, moreno… Afrodescendientes y el imaginario colectivo en México y Centroamérica.  México: Colección Selva Negra. UNICACH.
Molina, S. (2014). Piratas, corsarios, Bucaneros y filibusteros en San Francisco de Campeche. Campeche: Secretaria de Cultura del Estado de Campeche.
Linebaugh, P. y Rediker. M. (2000). The Many-headed Hydra: Sailors, Slaves, Commoners, and the Hidden History of the Revolutionary America. Boston: Beacon Press.
Palmer, C. A. (2005). México y la diáspora africana: algunas consideraciones metodológicas, en Poblaciones y culturas de origen africano en México. Editado por María Elisa Velázquez y Ethel Correa, pp. 29-38. Colección Africanía. INAH.
Price, R. (compilador) (1981). Sociedades Cimarronas. Colección América Nuestra. Siglo Veintiuno, México.
Skowronek, R. K. y Ewen, Ch. R. (editores) (2007). X Marks the Spot: The Archaeology of Piracy. Florida: University Press of Florida.

 

 

 

Imágenes
Portada: Imagen recreada de un pirata afrodescendiente
https://www.pinterest.com.mx/pin/620582023644923497/
Figura 1: Recreación de lo que pudo ser una típica imagen durante la época dorada de la piratería en las aguas del Caribe.
Image copyright: https://voices.nationalgeographic.com/files/2011/05/pirates_524437.jpg
Figura 2: Poster de la Película “Los Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra”
https://en.wikipedia.org/wiki/Pirates_of_the_Caribbean:_The_Curse_of_the_Black_Pearl
 Figura 3: Grabado en madera representando al pirata Henry Every con un esclavo negro (1725)
https://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Every
Figura 4: Representación del pirata Hendryk Quintor.
https://www.pinterest.nz/pin/814729388820886273/
Figura 5: Imagen del Codex Pirata en la película “Los Piratas del Caribe: En El Fin del Mundo” (Credit: © c.BuenaVista/Everett/REX, Information extracted from IPTC Photo Metadata)
Figura 6: A) Acuarela de la Isla Tortuga, base pirata durante el siglo 17.
https://en.wikipedia.org/wiki/Tortuga_(Haiti)
Moneda de Medio Real de Plata localizada en el Presidio San Carlos, Chihuahua (Foto Emiliano Gallaga, Proyecto Arqueológico Presidio de San Carlos, Chihauhua).
Figura 7: Dibujo representando al pirata Black Cessar, brazo derecho del capitán pirata Barba Negra.
https://www.dailykos.com/stories/2020/4/17/1922904/-Black-Kos-Week-In-Review-Black-Caesar-The-Real-Pirate-Of-The-Caribbean

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