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ESCRIVIVIENDO
El origen, aquí, de nuestro oficio
POR MANUEL MURRIETA SALDÍVAR |
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Si el ensayo investigativo Mi letra no es en inglés hace un recuento del periodismo cultural, sobre todo en poesía, en la región de Tucsón, Arizona hasta mediados del siglo XX, el nuevo libro Leo Cervantes, Raíces del periodismo hispano en el suroeste de Estados Unidos, es una síntesis amplia, profunda y ejemplar de los orígenes, desarrollo y modernidad del periodismo en Nuevo México. Cubre prácticamente desde la transmisión de información por los indígenas, los antecedentes coloniales, luego la llegada de la primera imprenta durante el periodo mexicano, el arribo de los primeros editores anglosajones hasta las postrimerías del siglo XX. De esta manera, Cervantes se une a las escasas obras—como Mi letra no es en inglés—que desentierran la historia del periodismo hispano en Norteamérica. Por ende, este libro, que acaba de ser impreso por la Editorial Orbis Press (www.orbispress.com), realiza una imprescindible aportación para la construcción del panorama completo de los periódicos impresos en español en Estados Unidos. Nos revela, así, que fueron periodistas de lengua hispana, no anglosajona, los primeros que ejercieron el oficio en Nuevo México, como puede ser el caso en muchas regiones del hoy territorio estadunidense. El periodismo en cualquier idioma, pues, lo inician aquí plumas hispanas, más específicamente mexicanas. Por ello, este texto participa en recuperar la memoria colectiva, refuerza nuestra identidad y refresca el derecho histórico que tenemos de continuar preservando y seguir comunicándonos en la lengua castellana.
Por si fuera poco, se descubre la heroica labor de nuestros antepasados periodistas, dándonos pautas para continuar su tarea informativa que aún hoy, siglo XXI, se revelan como lecciones de compromiso social y preservación cultural. Siguiendo con las comparaciones, si Mi letra no es en inglés profundiza y detalla en los contenidos poéticos y literarios publicados por El tucsonense (1915-1957), la presente obra clasifica meticulosamente el nacimiento, desarrollo y desaparición en su caso de decenas de periódicos en español y bilingües impresos en Alburquerque, Las Vegas, Las Cruces o Taos. Estos periódicos sorprenden no sólo por su cantidad, sino por sus nombres y duración a veces efímera o a veces extensa y, por supuesto, por sus contenidos al reproducirse aquí noticias, artículos y hasta anuncios publicitarios. Es, pues, un verdadero recuento de las Raíces del periodismo hispano en el suroeste de Estados Unidos, con su sabor legendario, verdadero deleite para el investigador y alegría del lector deseoso de reforzar su identidad. No resta más que felicitar al Dr. Cervantes por su paciencia, amor a la palabra y por ofrecernos este rescate que va a formar parte de los títulos indispensables para conocer nuestro pasado lingüístico e informativo en español en tierras del tío Sam.
Correo electrónico: editor @culturadoor.com
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