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ECOS DE LA PRIMERA FERIA DEL LIBRO
HISPANO EN OXNARD, CALIFORNIA
organizada por el empresario Jorge Ontiveros y Editorial Orbis Press. Viernes
19 de noviembre de 2004
Oxnard, Amiga, esposa y amante
Por David
Alberto Muñoz
Oxnard, California.-
Habíamos
manejado más de cinco horas cuando llegamos al monstruo urbano
de Hollywood. Nos recibió con cierto cinismo, como jactándose
de dominar millones y millones de vidas. Parecía sonreír
con descaro mientras nos observaba desde los altos rascacielos, entre
tanto las propias columnas de la tierra se movían al ritmo del
tráfico.
nota
completa |
Reportaje
Dr. Justo S. Alarcón,
Director Científico del
Portal de Cultura Chicana:
http://www.cervantesvirtual.com/portal/Lchicana/
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Dr. Alarcón. Orbis Press Agency
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El sitio www.cervantesvirtual.com es
la biblioteca hispana en internet más importante del mundo, establecida
en Alicante, España. Sensibles y preocupados a todas las expresiones
literarias que utilizan la lengua de Cervantes, recién crearon el
Portal de Cultura Chicana a fin de difundir su literatura, la crítica
literaria sobre autores chicanos y los textos históricos que forman
parte de la tradición cultural de los estados del suroeste norteamericano.
Culturadoor reporta en exclusiva este histórico suceso literario,
este nuevo portal cuyo Director científico ha sido nombrado el Dr.
Justo S. Alarcón, profesor eméritus de Arizona State University.
En los últimos meses ha estado ya recopilando material de quienes
se dedican al quehacer cultural en la región, y es un privilegio
el que haya seleccionado obra literaria producida por Editorial Orbis Press,
editora de esta revista, que ya empieza a circular en este nuevo portal
para su difusión internacional. A continuación reproducimos
la presentación del portal en palabras mismas del Dr. Alarcón:
Para comenzar, queremos agradecer, por
una parte, a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes por crear este nuevo
Portal de cultura chicana y, por otra, a los autores e investigadores por
ofrecer paulatina y desinteresadamente sus obras de creación e investigación
sobre dicha literatura. Nuestra intención es presentar al público
la producción literaria, cultural y crítica de las chicanas
y los chicanos, oriundos y residentes del Suroeste en Estados Unidos de
América.
Sería difícil presentar
al visitante a este Portal, en una o dos páginas, en qué consiste
el pueblo denominado chicano y su labor literaria y cultural a través
de su larga historia. Quisiéramos en esta "Presentación" tocar
dos o tres puntos que nos parecen imprescindibles, a sabiendas de que nos
quedaremos cortos y, quizás, puedan incluso causar alguna confusión
entre los lectores. No es ésta nuestra intención. Sin embargo,
a través de los textos que se irán presentando en el Portal,
esperamos que este posible laberinto se vaya dilucidando por sí solo.
Lo primero que hay que exponer es el
término chicano. Hay dos o tres teorías que tratan, a su manera
cada una, de explicar su etimología. Presentamos la más clara.
Se trata de una derivación o desinencia del término mexicano.
De la voz mexicano se derivó xicano y, como la pronunciación
de la x a veces cambia a ch, se obtiene, como resultado, la de chicano,
aunque otros prefieren xicano. Naturalmente, tenemos la versión femenina
del dicho término: chicana o xicana.
Este término, en su larga existencia,
tuvo varios significados. Desde antiguo, y considerado desde el punto de
vista sociológico, poseía un significado un tanto peyorativo
o despectivo, equivalente a muchacho "callejero", "maleducado", "pillo", "pícaro",
etcétera. Pero, a partir del conocido Movimiento Chicano (1965 a
1979, años explosivos en la lucha por los derechos civiles y humanos
en este país), adquirió una connotación de tintes políticos
muy clara. Como resultado de esta lucha, se abrieron muchas puertas en la
sociedad dominante (anglosajona), entre ellas, las de las escuelas y universidades.
El término chicano fue adquiriendo así un valor semántico
de mayor prestigio, porque se llegaron a crear, incluso, departamentos de
Estudios Chicanos en muchas universidades estadounidenses. Hoy en día
se han diversificado para incluir en ellos Estudios de la Mujer Chicana.
A modo de definición, puede decirse
ya, brevemente, que chicana o chicano es aquel residente o ciudadano estadounidense
de ascendencia mexicana. Para los que conocen a este pueblo o han oído
hablar de él, se sabe que, dentro de su país de adopción,
naturalización o nacimiento (EE. UU.), la chicana o el chicano nunca
han sido considerados como ciudadanos legítimos. Los chicanos han
sido relegados a "ciudadanos de segunda o tercera clase". Por
otra parte, cuando un estadounidense de descendencia mexicana (chicano o
chicana) va a México, lo reciben como un personaje algo extraño
(le llaman un poco despectivamente: pocho o pocha). O sea, que de cualquier
forma, las lleva de perder porque, de un lado de la Frontera, no lo aceptan
como verdadero American, o americano, y, del otro, tampoco lo aceptan como
verdadero mexicano. La solución para este grupo fue la de adoptar
para sí mismo ese término de chicano o chicana, pero reforzado
ahora con el significado de protesta social y de proclamación de
sus derechos civiles.
Teniendo en cuenta las dos coordenadas
de espacio (geografía) y de tiempo (historia), la realidad chicana
adquiere dimensiones incalculables. Geográficamente, el chicano y
la chicana se identifican fácilmente con la región del Suroeste,
que hoy pertenece a Estados Unidos, y que el chicano denomina Aztlán—región
mítico-histórica, de donde se cree que procedieron los aztecas,
fundadores de Tenochtitlán—. Hoy día, sin embargo, se
encuentran chicanos y chicanas en todos o casi todos los estados de la Unión
Norteamericana, inclusive en lugares tan dispares como Chicago, Nueva York,
Atlanta y el Yakima Valley. Un dato interesante es el hecho de que a partir
de 2003 la minoría demográfico-racial chicano-hispana sobrepasó al
otro gran grupo minoritario estadounidense, que es el afro-norteamericano
o negro. Por otra parte, el grupo hispano-estadounidense compuesto de chicanos,
neoyorriqueños, cubano-norteamericanos, salvadoramericanos y otros,
si queremos presentarlo como grupo dentro de "un país",
viene a formar, después de México, el país más
numeroso del mundo hispano con una población de cuarenta millones.
Históricamente, la situación
es un poco más complicada, pues algunos quieren fijar la fecha a
partir de 1848, año en que Estados Unidos adquirió el territorio
del Suroeste que perteneció antes a la Corona de España (1513-1821)
y, después, a México (1821-1848). Entonces el grupo llamado
chicano vendría a ser el producto de una guerra y decisión
política arbitraria. Hay otros que extienden este período
histórico a 1513, año en que el primer explorador español,
don Juan Ponce de León, descubrió La Florida. Otros van más
lejos, basados en que la historia cultural del chicano se entronca en el
México precortesiano (1100-1521), es decir, en los diversos pueblos,
reinos e imperios que existieron en Mesoamérica. Sea lo que fuere,
la historia del chicano—relegada durante casi doscientos años
al olvido por razones socio-políticas—es muy rica, y hoy se
está re-descubriendo y reconociendo como un capítulo olvidado,
pero esencial, en la historia de este país.
Tenemos conciencia plena de otro hecho.
Que este nuevo Portal, que se denomina "de cultura chicana", irá cambiando
y perfilándose con el tiempo. La razón es simple: además
del chicano, que también pertenece a la gran Familia Hispana, hay
otros grupos hispanos que residen dentro de los confines geográficos
de la Unión Norteamericana. Sería injusto dejarlos de lado.
Nos referimos a los neoyorriqueños (residentes norteamericanos de
origen puertorriqueño), a los salvadoramericanos y a los cubano-norteamericanos,
de más reciente aparición. Pero es que nuestra intención
no es la de dejarlos de lado, sino la de comenzar por algún lado.
Y este lado es precisamente el del hispano que radicaba aquí desde
años casi inmemoriales. Y no nos podemos olvidar tampoco de otros
muchos hispanos (ciudadanos de origen nicaragüense, suramericanos y
español-estadounidenses) que, aunque no tienen todavía un
centro geográfico e histórico de referencia como grupo tan
cohesivo como estos tres mencionados, forman grupos muy numerosos que debemos
tener en cuenta. En vista de todo esto, los tendremos presentes para que,
poco a poco, vayan formando parte de este nuevo Portal.
Nos parece que sería interesante
encuadrar esta larga historia literaria en los siguientes posibles períodos
que nos ayudarán a colocar cronológicamente dichas obras.
Aztlán antiguo, la Colonia-Nueva España, el período
mexicano de la primera mitad del siglo XIX, y los demás movimientos
literarios, como el romanticismo, el costumbrismo, el modernismo, llegando
a las corrientes contemporáneas del Movimiento Chicano y del posmodernismo.
Del mismo modo, nos gustaría
que, con el tiempo, el Portal incluyera no solamente textos literarios,
sino también obras de campos afines, como la historia, la sociología,
la antropología, la filosofía, la teología, el arte
y todas aquellas manifestaciones humanísticas que nos ayudarán
a una comprensión más amplia del pueblo hispano habitante
de estas regiones.
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Contacte a Justo Alarcón:
justo@asu.edu.
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