Cinismo Cultural
CUANDO LA DIVERSIDAD ES VISTA
COMO PELIGRO, EL MAYOR RETO QUE ENFRENTA NUESTRA COMUNIDAD NO
ESTÁ EN LA RESIDENCIA LEGAL SINO EN TOMAR CONCIENCIA DE
LA NECESIDAD DE TRASMITIR NUESTRA CULTURA.
Cinismo Cultural
Por David Alberto Muñoz
Nuestra cultura está
en peligro…! Éste es el resultado de la proposición
200.
—Lo que pasa es que los
hispanos no leen compadre.
—¿A poco los gringos sí?
—Bueno, digamos que la sociedad actual, por regla general,
no quiere leer, prefiere verlo todo por televisión.
—Y con eso de la proposición 200, las cosas se van
a poner color de hormiga. ¿Usted ya la leyó compadre?
—¿Cómo? No compadre, no tengo tiempo.
Sabor a desilusión
y apatía
Desde
que pasó la proposición 200, resulta curioso ver
la forma en que se han desarrollado los movimientos políticos
dentro del estado de Arizona. Pero más curioso es darse
cuenta de los posibles cambios que veremos en los próximos
meses.
Cabe preguntarse cuál
será el efecto de la propuesta 200 dentro de la vida cultural,
específicamente la literaria, de nuestra comunidad arizonense.
La sociedad estadounidense
acarrea, por ya casi un siglo, un cinismo muy alejado de la filosofía
representada por Diógenes de Sínope. Los cínicos
expresaban la mentalidad de las capas democráticas de la
sociedad esclavista; entendían que la base de la felicidad
y de la virtud se encontraba en el desdén por las normas
sociales. En otras palabras, había que dudar y cuestionarlo
todo, sobre todo el poder y la autoridad.
En el siglo diecinueve, Occidente
experimentó una ola de optimismo. Se pensó que la
humanidad había alcanzado el clímax de su existencia.
Se creyó que la ciencia, los avances tecnológicos
y el humanismo moderno llevarían a la sociedad a altos
niveles culturales. Se llegó, incluso, a pensar que en
determinado momento las guerras desaparecerían. Pero sabemos
que no fue así. Aquel entusiasmo se acabó con la
primera y segunda guerra mundial.
Después llegaron los
años sesentas, la guerra de Vietnam, la revolución
sexual, Watergate, el conflicto de Irán, Mónica
Lewinski, las torres gemelas y la guerra en Irak, incidentes,
todos estos, que han dejado sabor a desilusión y apatía.
El que no encaja se
friega
La gente en la actualidad ya
no cree en nada, nuestro mundo parece concentrado en me, myself,
I.
En el siglo XXI, dentro del
país del Tío Sam, existe un alto nivel de discurso
puritano. Aquel cinismo predicado por Diógenes es mirado
a la luz del esto es negro y esto es blanco; las diferencias ideológicas
han desparecido; lo que antes pudiese haber sido diversidad ahora
es visto como peligro sobretodo cuando no se encaja en main stream
America.
—En otras palabras compadre…
¿el que no encaje que se friegue?
—Por ahí va la cosa.
Los efectos directos de la
proposición 200 en la comunidad hispana no serán
solamente la discriminación que ya todos experimentamos.
Ni tampoco la falta de espacio para los escritores que todavía
escriben en español. ¡No hay nada nuevo bajo el sol!
Lo que sí podemos concluir es que el cinismo cultural que
se expresa en el deseo de culpar a los hispanos de los problemas
sociales y económicos de esta nación ha venido a
modificar, por un lado, el nivel sociopolítico de nuestra
comunidad. Las nuevas generaciones ya no trabajan en el campo
agrícola, se gradúan de las universidades con profesiones
y títulos de posgrado.
El reto: la forja de
una identidad cultural
Pero el saber lo que pasa no
es suficiente para rescatar nuestra cultura de este holocausto.
Cosas sencillas como la lectura o la escritura en nuestra lengua
natal, serán, quizás, mejores acciones contra la
falta de humanismo.
Por otro lado, debemos de ver
el cuadro en toda su dimensión. Los negocios hispanos crecen
día a día. Para bien o para mal, nuestra comunidad
permanece dentro de este suelo que, por cierto, alguna vez fue
nuestro. El mayor reto que enfrenta nuestra comunidad no está
en la residencia legal sino en que tomemos conciencia de la necesidad
de trasmitir nuestra cultura, nuestra lengua, a las nuevas generaciones.
Por aculturados que estemos, los inmigrantes vamos forjando una
nueva identidad. Somos inmigrantes viviendo en el exilio y por
ello no debemos de permitir que el cinismo cultural, demostrado
por aquellos que están en el poder, maquille nuestros rostros.
Contacte David A. Muñoz:
david.munoz@cgcmail.maricopa.edu
Tel. 480-732-7173.