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  Creo que Sor Juana tenía un gran valor para enfrentarse a la Iglesia, pero sus ansias de defender a la mujer ante los hombres la llevaron a seguir adelante con su feminismo literario.  Sor Juana era una excepcional escritora, además de muy buena persona y astuta contadora del convento. Según Méndez Plancarte, “amaba todas las ciencias con una fresca manera femenina…,para alegrar, consolar y sorprender…,

CREACIONES ESCOLARES/SPANISH WORKSHOP

 
Imágenes Internet 

 LA RELACIÓN DEL FEMINISMO CON LA  TEMÁTICA RELIGIOSA DE SOR JUANA

Por Graciela Montero

gjimenez1@csustan.edu

 —Del curso “Literatura y civilización de Latinoamérica-I” California State University-Stanislaus—

Día de publicación: 7-Noviembre-2011

             Al comenzar el siglo XVII, América tuvo la oportunidad de ser testigo de la llegada de un impresionante movimiento literario conocido como el Barroco. Esta flamante época que seguía al Renacimiento, se destacaba por la complejidad de su escritura y el desarrollo de la inteligencia y los sentidos de sus autores. Hoy en día, que se cumplen ya más de tres siglos de este fenómeno literario, todavía hasta el presente quedan huellas de su magnifica aportación. Según Garganigo, “Sor Juana es no solamente  la mejor poeta del complejo período del Barroco americano (o de Indias), de larga resonancia en nuestro hemisferio, sino la defensora tempranísima de la mujer en América” (151). Nacida en San Miguel de Neplanta, México el 12 de diciembre de 1651, Doña Juana de Asbaje y Ramírez de Santillana, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, hizo su aparición esta sabia monja que conmovió al mundo entero. Sus obras son extraordinarias y muy controversiales para una joven mujer como ella, que además  pasaba sus días en el convento de las Carmelitas Descalzas. Sus diversos temas y la estructura musical de sus poemas cautivaron a muchos y desafiaron a otros. Algunas de las autoridades católicas patriarcales estaban en desacuerdo con la literatura de Sor Juana y su visión religiosa, pero eso no fue obstáculo para que ella dejara de expresar su punto de vista de la vida en general. El próposito de este análisis literario es demostrar la manera en que Sor Juana Inés de la Cruz interpretaba temas religiosos desde una óptica considerada hoy “feminista” en su poema llamado “Romance a la Encarnación”. 

            Desde niña Sor Juana demostró su capacidad autodidacta al aprender a leer y a escribir a los tres años de edad. “Su obra es reflejo de estos rasgos fundamentales de su persona y de la lucha que llevó adelante  para conseguir, en su época, el reconocimiento de la capacidad intelectual de la mujer al par de la del hombre” (Garganigo 151). De hecho, mucho de su trabajo literario refleja el feminismo de Sor Juana en su contenido. De acuerdo a la definición de la Real Academia Española, el feminismo es una “doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres” (668). En otras palabras, la mujer ya no quiere ser sumisa y abnegada ante una sociedad machista y patriarcal donde sólo el hombre tiene derecho a gobernar o a realizarse como persona. Este tema entre otros fue de gran inspiración para esta erudita mujer, que llegó hasta utilizarse en interpretaciones religiosas. “No son muchos los poemas de tema religioso de sor Juana (dejando aparte los villancicos): hay romances, glosa y un soneto. Se ocupan de misterios del dogma católico, como el de la Encarnación, y de pasajes del Nuevo Testamento…” (Baudot 645). Sin embargo, su importancia es inaudita ya que nos hacen ver de otra forma lo que la Biblia y el Catolicismo nos han impuesto con los años.  El solo hecho de que esos pensamientos vinieran de la mente de una monja, causó mucha consternación en las autoridades eclesiásticas desde luego.

            Prosiguiendo con el análisis de “Romance a la Encarnacion” encontrado en la sección de Romances Sacros del libro Obras completas de esta lírica mexicana, es el ejemplo más apropiado de la hipótesis investigada en este ensayo. Este típico romance poético consta de ocho estrofas con versos octosílabos con rima asonante. Resalta en este  poema la presición de la autora y su elevado léxico, tanto como su conocimiento religioso sobre la Encarnación de Jesucristo.  La primera estrofa de este poema dice así:

Que hoy bajó Dios a la tierra

es cierto; pero más cierto

es, que bajando a María,

bajó Dios a mejor Cielo.

          Claramente, desde el comienzo se nota la insinuación de que María, que representa a la mujer en este caso, tiene más importancia que Dios mismo, en este caso el hombre, de acuerdo al feminismo de Sor Juana. “Véase la figura realzada de la Virgen María –imagen primordial en sor Juana- en esta primera estrofa de uno dedicado a la Encarnación (Méndez Plancarte se quejó del poco ‘rigor teológico’ de esta hipérbole)”. (Baudot 645). En forma de acertijo, Sor Juana nos relata la historia que la Biblia nos cuenta, pero ella cambia los papeles entre géneros dándole un toque de ambigüedad a la historia. Más adelante, el poema dice “…pues el hombre, de fortuna, / y Dios mejoró de asiento.” (De la Cruz 162). Aquí se sugiere que con María, la fortuna de Dios enriqueció; demostrando una vez más el feminismo y la esencialidad de la mujer. La sguiente estrofa continúa así:

Su sangre le dio María

a logro; porque a su tiempo,

la que recibe encarnado,

restituya redimiento…

           Sor Juana indica que la sangre de Cristo es obviamente de María y de ese modo adquiere mayor deidad por venir de una mujer. Me pregunto entonces, si Sor Juana en realidad creía que María es superior o parte de la Divina Trinidad. Según Egan, “La teología católica asegura que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sor Juana Inés de la Cruz no afirma tal cosa.” (327). En su artículo sobre la teología feminista, Egan habla de que Sor Juana utiliza nombres ambiguos al mencionar a Dios que dejan libre la interpretación de un sexo en específico. En el romance analizado se mira “Cielo”, “el Verbo”, “Misterio”, “la Redención”, “Arcángel”,  “lo Inmenso” y “Sí mesmo”. De la misma forma, le otorga a la Virgen nombres majestuosos que aventuran un poder más grande al de Dios. En el poema analizado en este ensayo, se encuentran palabras como “Madre”, “Reina” , “Moneda” y “Ella” al referirse a María.  Pero, ¿serán este tipo de poemas feministas lo que criticaban los sacerdotes católicos? La manera tan directamente que ella expresaba a Dios como posible mujer, asustaba las enseñanzas de tantos años de religión: La Iglesia amordazó a la monja, por fin, porque hablaba públicamente sobre asuntos teológicos…Los eclesiásticos por fin se vieron obligados a identificar en Sor Juana su heterodoxia religiosa. La forzaron a abandonar su escritura poética y dramática, y a reafirmar su aceptación del dogma ortodoxo. (Egan 328).

          Sin embargo, expresar los ideales de cada quien no debería ser prohibido aunque venga de una supuesta monja. Creo que Sor Juana tenía un gran valor para enfrentarse a la Iglesia, pero sus ansias de defender a la mujer ante los hombres la llevaron a seguir adelante con su feminismo literario.  Sor Juana era una excepcional escritora, además de muy buena persona y astuta contadora del convento. Según Méndez Plancarte, “amaba todas las ciencias con una fresca manera femenina…,para alegrar, consolar y sorprender…, en una cacería de extrañas asociaciones de ideas”… (XXVIII). Su amor y sus hijos eran los más de cuatro mil libros que poseía y admiraba cautelosamente. Así como su forma de ser era tan única, también lo eran sus incomparables poemas.

         Volviendo al “Romance a la Encarnación”, es espléndido cómo Sor Juana crea un juego de palabras que nos presentan un acontecimiento religioso tan conocido por la mayoría de los católicos pero de una forma tan distinta. Las metáforas tan precisas “dando moneda la Madre / y poniendo el Hijo el sello.”, que dejan libre la interpretación del mensaje. (de la Cruz 162). Yo no creo que ella haya querido ofender a alguien con el feminismo directo de sus expresiones. Al contrario, Sor Juana quería poner en alto que la mujer, tanto o más que el hombre, era capaz de desarrollar su intelecto que Dios/María le dio. Sor Juana escribe: “guardándole, en ser rogada, / de Reina los privilegios.” (162). Es decir, que la mujer goza de facultades humanas y trabajándolas contriburían al mundo en lugar de perjudicarlo.

            En conclusión, se dice que en el tiempo  en que vivió Sor Juana las opciones que tenía la mujer eran casarse, prostituirse o meterse al convento. La opción que le daba más liberad de estudiar era la de ser monja y fue así como ella tomó los hábitos y deliberó su obsesión con las letras. También fue así como optó por escribir algunas temáticas religiosas desde una perspectiva feminista, “la mariolatría de Sor Juana le permitió argumentar a favor del derecho de la mujer, y específicamente el suyo, a estudiar y a escribir”. (Egan 330). Además del romance comentado en el presente trabajo, Sor Juana escribió entre “quince o dieciséis juegos completos de Villancicos para Maitines…en torno a un mismo tema sagrado…” (Mendez Plancarte XXXII). En uno de ellos también se observa en sus versos barroquistas, el feminismo “para que Dios encarnara, bastaba sola María” (Baudot 645).  A pesar de que este fenómeno literario de Sor Juana causó varias controversias para autoridades religiosas, fue para muchas mujeres hasta hoy en día, la inspiración de seguir nuestros sueños aunque no sean aceptados por muchos. De esta manera, podemos finalizar el análisis del tema religioso feminista que portaba Sor Juana Inés de la Cruz en su  “Romance a la Encarnación”.

Obras consultadas
Baudot, Georges, et al. Historia de la literatura mexicana: La cultura letrada en la Nueva España del siglo XVII. México: Siglo XXI editores, 2002.
De la Cruz, Sor Juana I. Obras Completas: Lírica Personal. México: Fondo de Cultura Económica, 1951.
Egan, Linda. “Donde Dios todavía es mujer : Sor Juana y la teología feminista.”  Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. < http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12818301026718273321435/p0000001.htm#PagFin> Accesado: 7 diciembre 2010.
Garganigo, John F., et al. Huellas de las literaturas hispanoamericanas. New  Jersey: Pearson Education, Inc., 2002.


1 Comentario a “FEMINISMO Y RELIGIÓN EN SOR JUANA”

  1. Por: Lizeth Hurtado en Nov 16, 2011

    Felicito a Graciela por su desempeño académico. He tenido el honor de compartir algunos cursos con ella y es una chica gran intelecto. En hora buena, felicidades por tu publicación.

    Lizeth Hurtado
    lizeth22@comcast.net

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