En tránsito entre el gorjeo y el rebuzno, la versión popular de las Jitanjáforas de Alfonso Reyes, dicen y no significan, se dirigen al oído que palpita con los tambores y se sublima con los violines…
Ya es muy bien conocida la estatura alburera de mis conciudadanos defeños, sobre todo los del barrio popular de Tepito. Este “Barrio Bravo” que ha atraído también a toda una subcultura de artistas, pintores y escritores, representa gran parte del rompecabezas cultural mexicano. Pero lo curioso no es descubrir que las malas palabras se gestan y desarrollan dentro de este suburbio urbano, más bien, en todo el país fluye un lenguaje que todos hemos aprendido y conocemos. Esta verborrea no se utiliza solamente para joder o maldecir al prójimo, sino que ya está integrada altamente al hablar mexicano.
Habríamos de preguntarnos de dónde les viene a los norteamericanos tanto su fascinación por las armas como su certidumbre que poseerlas es un derecho casi divino. La respuesta más inmediata pudiera estar en la tradicional desconfianza de los norteamericanos hacia sus autoridades, electas o nominadas, en casi todos los órdenes de su existencia…
No terminaba de disiparse el humo de las balas disparadas por un enajenado en Tucson cuando en las mentes de muchos se aceleraba la idea de comprar un arma… ¡exactamente igual a la usada por el asesino! Una nota informativa nos dijo, unos cuantos días después, lo siguiente: “En ese territorio (Arizona) dos días después del tiroteo se vendió un 60 por ciento más de armas de fuego en comparación con igual jornada del 2010…
Siempre encontramos justificante a nuestras acciones, y los autores del discurso de odio y la intolerancia también lo encontrarán o simplemente negarán cualquier responsabilidad. El botín político conseguido en las elecciones recientes con ese tipo de retórica y de tácticas destructivas les resultará suficiente justificación…
Sin duda que a 103 años de su publicación, originalmente en los Estados Unidos, esta edición actual de “Los Bribones” resulta ser una labor encomiable porque implica no sólo retrotraer el texto original y ponerlo frente a nuestros ojos influenciados por un entorno moderno, sino por el trabajo de investigación que lo precede que incluye la vida y obra del autor, Lázaro Gutiérrez de Lara.
En fin, no me siento autorizado para decir que, entre los postulantes, la literatura de Isabel Allende sea la de mayor calidad, pero otorgarle el premio a ella es la opción de mayor acierto como noticia universal: Mucho más que negárselo…
Hasta quienes la apoyan saben que la ley SB1070 es muy severa, pero la justifican diciendo que es necesaria ante la ineficacia del gobierno federal para poner alto a una inmigración indocumentada, que ciertamente se ha convertido en un serio problema.