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La “raza de bronce” va mezclando la lengua de Cervantes con el idioma de Washington. Sin embargo, terminan por no hablar ni la una ni la otra. Lo cual produce totalmente un nuevo lenguaje diseñado por los chicanos que se le ha dado el término de “pocho”.

CREACIONES ESCOLARES/SPANISH WORKSHOP

Imágenes de Internet

Por Yeini Calvillo Aguilar

ycalvillo@csustan.edu

–Trabajo para el curso “Cultura y literatura chicana”, California State University-Stanislaus–

Día de publicación: 06-febrero-2014

El propósito de este ensayo es exponer cómo los chicanos, al tratar de asimilarse a la cultura anglosajona dominante, han ido renovando su riqueza lingüística y cultural. En esta investigación se analizarán cuatro crónicas del periodista Julio G. Arce, mejor conocido como “Jorge Ulica”, las cuales son tituladas “El Mexicano de Fiesta”, “La Peste Spanish”, “Doña Tomasa”, y “Cómo hacer Surprise-Parties” que se encuentran en la recopilación Crónicas Diabólicas. Arce nace en Guadalajara, Jalisco, donde desde muy temprana edad ejerce el oficio de periodista. Sin embargo, en 1915  tuvo que exiliarse de su tierra natal por problemas con el movimiento revolucionario de 1910. Cuando llegó a San Francisco, California, Arce se encontró con la “raza de bronce” y observaba la vida diaria de éstos. Así pues relató en crónicas lo que percibía mediante el lente de su mirada y las publicó en periódicos de California, Arizona y Texas.

Para ampliar mi estudio, es necesario examinar algunas teorías que son necesarias para el entendimiento que ha sufrido el pueblo chicano. Sin embargo, antes de eso es esencial descifrar qué es ser chicano. Existe una controversia entre quiénes son chicanos y cómo se sabe si eres parte de ellos. Algunos teóricos denominan a las personas nacidas en Estados Unidos de padres mexicanos como “chicanos”. Sin embargo, otros analistas les dan este apodo a los que han tenido experiencias tanto mexicanas como estadounidenses, y luchan por una resistencia lingüística y cultural para no perder sus raíces. Así como el texto La voz urgente nos revela, “El chicano, pues, se diferencía del mexicano por su experiencia estadounidense y se diferencía de otros estadounidenses por su origen étnico mexicano” (Martín-Rodríguez 14). Su trayecto de pasar de una sociedad cultural a otra totalmente diferente es lo que los distingue. Además, este tipo de individuos han conocido ambas culturas, pero se resisten a ser dominados por el suelo anglosajón. Debido a sus fuertes arraigos por su cultura ellos no olvidan quienes son y así, pues, estos  migrantes mantienen una fortaleza por sus ideales.

Por otro lado,  también es necesario definir otros conceptos que son de suma importancia para examinar de cerca la desterritorialización que ha sufrido el chicano. El chicano poco a poco se ha ido alejando de su lugar de origen; como resultado de que muchas veces emigran a otros territorios en búsqueda de mejores oportunidades de vida. También en esta desterritorialización, los migrantes han ido perdiendo contacto con la historia y la cultura que les fue heredada. “La desterritorialización también surge por las diversas migraciones emergentes de un territorio a otro, donde muchas veces estos migrantes dejan atrás sus usos y costumbres, perdiendo su identidad, rompiendo todo nexo con su región de origen, adoptando nuevas costumbres y formas de vida, donde estos residen” (García). La desterritorialización que margina a los chicanos, los va llevando a tratar de asimilarse al territorio extranjero; sin embargo,  sin tener mucha conciencia de ello van creando nuevas y diferentes costumbres que los conllevan a romper todos los vínculos que los atan a su lugar de origen. Los chicanos mezclan su cultura precedente con la del país en turno y así adoptan una cultura y personalidad que los diferencía de los demás.

Otro concepto a investigar es el lenguaje con el que se comunican algunos de los chicanos, al tratar de asemejarse a la cultura anglosajona. La llamada raza de bronce va mezclando la lengua de Cervantes con el idioma de Washington. Sin embargo, en ocasiones terminan por no hablar ni la una ni la otra. Lo cual produce totalmente un nuevo lenguaje diseñado, especialmente, por los chicanos que residen en suelo anglo. Este idioma creado día a día se le ha dado el término de “pocho”. “El pocho se convierte, según esta visión, en una especie de renegado que “finge” pertenecer a una cultura diferente a la de sus padres” (Martín-Rodríguez 16), estos mexicanos han ido perdiendo la riqueza lingüística que les fue heredada por los españoles y en muchas ocasiones el orgullo de sus orígenes. En los últimos años, los migrantes se han querido asimilar a la cultura dominante, pero al mismo tiempo han formado un nuevo dialecto tal vez inconscientemente que los identifica en su afán de adquirir su habla inglesa. No obstante, esta lengua no cualquiera la puede dominar y en un futuro no muy lejano tendremos que contar con traductores para poder comunicarnos con nuestra propia gente.

También es importante tener en cuenta lo que estaba sucediendo con la sociedad chicana en el siglo XX, para poder estudiar más afondo el cambio de ideología de estos individuos. Arce escribió sus crónicas durante las primeras tres décadas del siglo XX. “Al principio del siglo XX la frontera tenía una situación enardecida cuando la Revolución se propagó en México” (Arellano);muchos de los intelectuales tuvieron que exiliarse de México y emigrar a los Estados Unidos, como fue el caso de “Ulica”, quien fue protector de los periodistas que eran encarcelados por las fuerzas carrancistas. Y de esta manera nace“el concepto  del ‘México de afuera’” (Martín-Rodríguez 36). Así fue cómo estos escritores/periodistas comenzaron a desarrollar una resistencia lingüística y cultural dentro del territorio “ajeno”. También fue de allí donde se desarrolla el género costumbrista y satírico que destaca las obras de estos pensadores.

En esta misma época, Luis Leal nos presenta dos períodos, el de transición y de interacción que nos ayudarán a comprender el contexto social que ocurrió durante este tiempo. Primeramente, el período de transición es importante porque se termina hasta 1910. En éste nacen los primeros corridos mexicanos que cuentan la historia de la invasión y de la injusticia que sufrió el chicano en su territorio dominado. No obstante, el período de interacción se produce desde 1910 a 1942,  “surge una literatura donde se muestra cómo el mexicano se está apochando, y Jorge Ulica es quien comienza a narrar en crónicas todo ese apochamiento que iba creando la sociedad chicana en tierra anglosajona” (Murrieta). Por otra parte, el apochamiento es debido a que ellos deseaban establecer una comunicación que les permitiera un entendimiento claro en sus trabajos y en sus vidas diarias para no ser marginados ni explotados.

De esta manera, las crónicas de “Jorge Ulica” presentan cuadros costumbristas de las primeras tres décadas del siglo XX. Este escritor terminó de elaborar su texto Crónicas diabólicas antes de su fallecimiento. En éstas Arce muestra una penetrante percepción de los cambios que experimentaba en esos días el mexicano en el área de la bahía de San Francisco. No obstante, el tono que este cronista utilizaba, para relatar la vida de la raza, era de estilo humorístico, irónico y a veces llegaba a manejar el sarcasmo y el cinismo. Estas obras nos dejan saber los malos entendimientos lingüísticos que nuestra gente va formando día a día. También nos presenta la incongruencia que resulta entre las dos culturas, la mexicana y la estadounidense.  Analizo aquí algunos de sus trabajos que reflejan cómo los migrantes inconscientemente van mezclando ambas lenguas y culturas.

Así, en las crónicas de “Ulica”, nos encontramos a  muchos de los chicanos que se van transformando en esta nueva cultura, creada por sí mismos, al tratar de asimilarse a la cultura dominante anglosajona. En la crónica titulada, “El Mexicano de Fiesta” podemos observar cómo la raza de bronce es “100% spanish” entrando el mes de septiembre. Sin embargo, estas personas al tratar de recrear las costumbres de las fiestas nacionales han ido eliminando mucha de la herencia que les dejaron sus ancestros. Tal y como cuenta Arce, “En cuanto al Cura de Dolores, hay que convenir en que, si lo hacemos figurar en las fiestas patrias (?), su blanca figura, radiante y luminosa, puede opacar relumbrones y cintajos. Así es que…mejor no lo tomamos en cuenta y que… ¡Viva México! Mientras cae una “chanza” para decir, cuando mucho, que somos “spanish”…” (Ulica 32). Aquí se puede examinar cómo estos individuos están “celebrando” o tratan de festejar. Sin embargo, no quieren tomar en cuenta al padre de la independencia mexicana, El Cura Hidalgo. Como resultado de esto, están formando sus propias costumbres y eliminando cada vez más su cultura original. Ellos argumentan que la gente anglosajona no conoce al padre de la patria, pero no saben que la gente debería saber quiénes fueron los originarios de un México libre de esclavitud.

En otra crónica, podemos contemplar cómo algunos chicanos van dejando atrás sus herencias y se van “adaptando” a las costumbres estadounidenses. En la narración “La Peste Spanish”,  nos encontramos con algunos migrantes mexicanos que  rechazan su cultura, y también cómo van marginando a su propia gente. Esto a consecuencia de que ven a los “spanish” como una peste, y es por ello que muchas de estas personas niegan ser descendientes de Cervantes. Aquí, Ulica nos describe cómo a los que decían que eran “spanish” eran considerados una mala influencia y las demás razas no querían ser contagiadas, “Al salir observé que platos, trinches, servilletas, cuanto nos habían servido para comer, iba a dar a un perol de agua hirviendo para que se desmicrobizara…Desde ese momento cuando entro a algún lugar público… suelto la linda lengua que Dios me ha dado: Atalacoyatumichotapola… Al oírme, cualquiera piensa que soy chino… (Ulica 34-35). Aquí podemos estudiar cómo algunos  chicanos preferían ocultar su nacionalidad y tratan de hacer cualquier cosa para ser aceptados por las demás entidades. Y así de ese mismo modo van perdiendo todo tesoro cultural. También se puede observar cómo la raza al tratar de asemejarse al mundo anglo, va dejando su identidad mexicana. “Pero, paisanita, usted también es “spanish,” y el tal caso… ¡Ah! Pero yo ya no soy “spanish.” No ve que me casé con americano…” (Ulica 35). La raza de bronce quiere perder toda atadura con sus raíces y trata de asimilarse a la cultura de Washington. En este relato, el cronista Ulica examina cómo algunos de los chicanos ya no quieren ser “spanish” por miedo al rechazo de la cultura dominante. Sin embargo, al tratar de asemejarse a la “nueva” cultura, van gestando otra nueva que en un futuro no muy lejano será la cultura que va creando la identidad de los “pochos” en terreno estadounidense.

Muchos de los relatos de este periodista expresan la nueva cultura que ha ido impregnando a la sociedad chicana en las últimas décadas. En el siguiente párrafo se analizarán las crónicas que nos revelan cómo algunos migrantes mexicanos, ya se han ido adaptando a esta nueva cultura creada por ellos mismos. Los textos que se estudiarán, serán, “Doña Tomasa” y “Como Hacer Surprise-Parties”. Aquí se reflejan ambas culturas, la mexicana y la anglosajona.  Ahora muchos chicanos ya no hablan ni inglés ni español; por lo tanto han formado un dialecto totalmente diferente, el pochismo. Este nueva habla que ha formado la raza de bronce no cualquiera lo puede descifrar, “Eso, que entre pochos lo entiende cualquiera, necesita intérprete tratándose de otro género de ciudadanos” (Ulica 153). Hoy en día muchos de los “spanish” han adoptado ya este nuevo lenguaje. Por ejemplo, muchas amas de casa hablan este dialecto y sin darse cuenta van entrando a la nueva cultura que se ha ido creando. En “Doña Tomasa”, nos encontramos con un joven que maneja a la perfección este nuevo lenguaje y quiere trabajar en el departamento de “español”. Aquí él sostiene un diálogo con uno de sus colegas, “—Me dan un buen “Job” en la Mexican, Central and South American Exporting and Importing Company. Tengo “chanza”.” He dicho al “boss” que vine de “Sauzamérica”; pero un condenado que me conoce le ha indicado que soy “pocho.” Como podré arreglar la “trouble?”… -Pues sencillo, dígale Ud. que es pocho, de Pochía, América del Sur” (Ulica 50). Estos hablantes han introducido a gran velocidad la nueva cultura híbrida que se incrementó al paso de los años, a tal grado que ya hasta un espacio crearon para esta nueva sociedad.

Por otro lado, en “Como Hacer Surprise-Parties”, nos encontramos con las típicas personas que  suelen cambiarse su nombre de pila con el propósito de americanizarse y asimismo encajar en el territorio estadounidense, “Tanto, que quien le llame Lola, Dolores o Mrs. Flores sufrirá el bochorno de una reprimienda, pues se ha americanizado a tal grado, que hasta los nombres familiares los ha traducido literalmente, más o menos mal, a la lengua inglesa, corregida y aumentada. Su nombre, ahora, es Mrs. Pains Flowers; el de su esposo Ambrosio, Hungrious Flowers; el de sus hijas, Esperanza y Eva, Hope and Iva”  (Ulica 77). Como la señora Flores, muchos quieren sentirse aceptados por la nueva sociedad a donde han emigrado y no quieren ser rechazados por el nombre tan mexicano que los destaca; así que “traducen” su nombre para que se escuche más anglo. Sin embargo, con esto lo que están logrando es mezclar ambas culturas para hacer una sola. No obstante, los chicanos que tratan de asemejarse a la cultura de Washington terminan por destrozar la riqueza lingüística y cultural de ambas sociedades, la mexicana y la estadounidense, y terminan formulando una cultura que los define.

Por lo tanto, creo que la importancia de crónicas como las de Ulica es el dar a conocer cómo algunos de los mexicanos que residen en suelo anglosajón, tratan de asimilarse a la cultura dominante. Sin embargo, estos migrantes han ido mezclando ambas culturas y es así cómo se ha incrustado  una nueva habla que señala a estos individuos. Arce expone en sus obras un tono sarcástico, pues al igual que muchos intelectuales chicanos, se resiste a la desterritorialización cultural y lingüística. Como resultado, este cronista plasmó en sus escritos el descontento que le produjo ver cómo algunos chicanos han deformado la riqueza lingüística y cultural que les fue heredada. Finalmente, al analizar estas crónicas enriquecedoras que nos dejó Arce, me doy cuenta que muchos migrantes quieren ser aceptados en el territorio extranjero y que eso es que los está llevando a crear esta nueva lengua que hoy en día se le conoce como pochismo.

Obras citadas
Arellano Aguilar, María Isabel. "El Movimiento Chicano." Http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/2/896/6.pdf. N.p., n.d. Web. 17 Dec. 2013.
García Canclini Néstor, autor de Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad).
Martín-Rodríguez, Manuel M. Antología De Literatura Chicana En Español: La Voz Urgente. 1987. PP.14, 16, 36
Murrieta Saldívar, Manuel. Literatura y Cultura Chicana, en Stanislaus. Notas difundidas en clase.
Ulica, Jorge, and Juan Rodríguez. CrónicasDiabólicas (1916-1926) De "Jorge Ulica" San Diego, Ca.: Maize, 1982. PP.32, 35, 50, 77, 153


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