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El propósito de este ensayo es analizar el cuento “La creación de los animales y del hombre” para explicar el mito de la creación de varios seres inventados por los dioses mayas, quienes estaban en busca de ser adorados e invocados, hasta llegar a lo que es el ser humano de hoy día. El texto que investigaré viene del libro el Popol vuh  traducido por el autor Adrián Recinos quien nació en el país de Guatemala el 5 de julio de 1886. Una teoría que utilizaré es la del mito lo cual es una “narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico” (DRAE). El cuento, y en sí el libro entero, está protagonizado por los dioses mayas quienes fueron los iniciadores del mundo con la creación de la tierra, de los animales, y del hombre.

CREACIONES ESCOLARES

Adrian recinos

Adrián Recinos, imagen de internet.

Por Nellie Chávez

– Trabajo para el curso “Español 3300” California State University, Stanislaus. –

Día de publicación: 12-julio-2020

El libro del Popol Vuh es de contexto histórico precolombino pero se transcribió después de la matanza ordenada por el conquistador español Pedro de Alvarado en una región de Guatemala. Al mirar la matanza, los sacerdotes decidieron transcribir sus historias al alfabeto por temor de que se deshicieran de los códices (Garganigo, 26). En el contexto social se observan cambios socio-políticos porque  ya no se realizaban inscripciones en piedra pero todavía se elaboraban códices. Los frailes españoles destruyeron todos los libros que pudieron encontrar. Muchos de los sacerdotes mayas fueron perseguidos y varios de ellos murieron. Algunos hombres mayas sabían escribir el alfabeto latino y así escribieron libros que contenían datos de antiguos códices y tradiciones orales (De la Garza X). En el contexto literario cae dentro del género de literaturas prehispánicas ya que los códices fueron creados antes de la llegada de los españoles. El libro Popol vuh  es de literatura maya en la cual existen tres libros y uno de ellos el Popol Vuh, también conocido como El libro del consejo (Garganigo 26).

El cuento “La creación de los animales y del hombre” está narrado por  El Formador y el Creador en tercera persona omnisciente. Los personajes principales son el Creador, el Formador y los Progenitores. Los personajes secundarios son las aves y cuadrúpedos, el hombre de lodo, el hombre de madera, y el hombre de maíz. Es un cuento que relata la creación de los animales y del ser humano. Los dioses están en busca de un ser que pueda adorarlos y hacen diferentes tipos de seres comenzando con los animales; los dioses esperaban que hablaran y que los invocaran pero no fue así ya que no podían hablar. Después hicieron a unos seres hechos de tierra pero no funcionaron porque se deshacían y no tenían entendimiento. Siguieron  después los hombres que fueron creados de madera, los cuales hablaban y se reproducían pero no tenían alma ni entendimiento y no se acordaban de su creador, por esto, fueron destruidos con un diluvio y se dice que ahora son los monos. Y por último crearon a los seres que fueron hechos de maíz y fueron los que al fin tuvieron carne, alma y entendimiento; de este modo, los dioses, después de tantos intentos fueron adorados por esos seres que ellos mismos inventaron y así terminaron de procrear a los hombres.

Según el mito, el Creado y el Formador hicieron la tierra y al ver que no había movimiento en ella, llegaron a la conclusión de que sería bueno crear a seres que la habitasen y a la vez que los adoraran. Primero hicieron a las aves y a los cuadrúpedos y les asignaron el deber que tenían en la tierra diciendo “Tú venado, dormirás en la vega de los ríos y en los barrancos. …en el bosque os multiplicaréis, en cuatro pies andaréis y os sostendréis” (Recinos 9).  Después de haber dicho esto, y haber terminado la creación de los animales, los dioses estaban en la espera de que los animales hablaran y decían: “Decid, pues, nuestros nombres, alabadnos a nosotros, vuestra madre, vuestro padre… invocadnos, adoradnos” (Recinos 9). Esto muestra que el Creador y el Formador estaban en busca de ser adorados e invocados por los animales para que estos les rindieran homenaje por haberlos procreado pero no lo consiguieron ya que sólo gritaban todos de manera diferente según su especie. Por no adorar a los dioses, fueron destinados a ser triturados ya que no fueron obedientes cuando los dioses les dieron la orden de que hablaran para que los invocaran. Luego decidieron probar de nuevo a ver si lograban hacerlos hablar pero tampoco funcionó y por esta razón “fueron condenados a ser comidos y matados” (Recinos 10). Esto explica el por qué hoy en día la las personas comen animales según el mito del Popol vuh ya que fue el castigo para los animales por no ser lo que el Creador y el Formador querían que fueran.  

Después de los animales, los dioses hicieron el primer intento de inventar a un ser ya con las características del hombre pero con el mismo objetivo; ser alabados e invocados por el hombre. Así, pues, fue inventado el hombre de tierra pero tampoco tuvieron existo con esta creación porque “se deshacía, estaba blando, no tenia movimiento, estaba aguado… al principio hablaba, pero no tenía entendimiento” (Recinos 10). En este intento, lograron que el ser de lodo hablara pero como no tenía entendimiento, no había posibilidades de que invocaran a sus dioses porque no entendían cuál era el propósito de los dioses al crearlos. El Creador y el Formador al ver que no se comportaban como ellos lo esperaban, los desbarataron y dijeron “¿Cómo haremos para perfeccionar, para que salgan bien nuestros adoradores, nuestros invocadores?” (Recinos 10). Al haber dicho ellos esto, se comprueba el objetivo que tienen de ser alabados y muestran que no se darán por vencidos hasta crear a la perfección a quien los invoque. Es importante para ellos el ser adorados ya que desean sentir el agradecimiento por haber procreado a los seres que habitaran la tierra.

A pesar de que los anteriores intentos por procrear al hombre, el Creador y el Formador no perdían la esperanza de que en uno de los intentos iban a tener éxito. Antes de comenzar con el siguiente intento, los dioses acudieron a los adivinos y les dijeron “decid, declarad si conviene que se junte la madera y que sea labrada… y si éste es el que nos ha de sustentar y alimentar” (Recinos 11).  Los dioses les preguntaron a los adivinos si era bueno crear a los siguientes hombres de madera ya que querían estar seguros de no fallar en siguiente intento y querían al fin tener quien los invocara como dioses. Después de haber preguntado su suerte, los adivinos les dijeron que sí les convenía crear al hombre de palo.

Enseguida se pusieron manos a la obra y  fueron creados los muñecos de madera quienes se parecían mucho al hombre ya que hablaron y se reprodujeron. Pero para la desgracia del Creador y el Formador, tampoco tuvieron éxito con la invención de estos hombres porque “no tenían alma, ni entendimiento, no se acordaban de su Creador, de su Formador; caminaban sin rumbo y andaban a gatas” (Recinos 11). Al no tener alma, no tenían sentimientos y esto provocaba que ellos nunca se acordaran de sus creadores porque no entendían cómo fue que llegaron a la tierra y no sabían de la existencia de los dioses que los habían procreado. A pesar de que los adivinos les dijeron que en esta ocasión si tendrían suerte para lograr obtener a los seres que ellos estaban esperando, no fue así, aunque esta vez los hombres de palo tuvieron más características de lo que son los humanos de hoy día. Como no fueron capaces de adorar a los dioses, recibieron un castigo y fueron aniquilados con un diluvio, fueron maltratados por los animales y se dice que su descendencia “son los monos que existen ahora en los bosques… y por esta razón el mono se parece al hombre” (Recinos 13). El muñeco de palo fue el primero en tener casi todas las características del hombre y por eso, según los mayas, el hombre de palo es el mono quien es el animal más parecido a los humanos.

En el cuarto intento, los Progenitores, los Creadores y Fomadores discutieron cómo iban a formar al hombre que los invocará. Después de haberse reunido, juntos decidieron lo que entraría al cuerpo del hombre y de qué estarían formados sus cuerpos. Así pues, llegaron a la conclusión de que el maíz sería lo que entrara al cuerpo del hombre. Yac, Utiú y Quel fueron los animales que “les dieron la noticia de las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, les dijeron que fueran a Paxil y les ensenaron el camino de Paxil” (Recinos 13). Ya que los dioses supieron dónde encontrar la comida que les darían a los hombres, fueron por ella “y moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas, hizo Ixmucané nueve bebidas, y de este alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre” (Recinos 14). De maíz, algo que ahora en día es muy común en varias comidas, se alimentó a los primeros hombres y de esta manera salieron los hombres perfectos ante los ojos de sus creadores. Por último el autor dice que “de maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre. Únicamente masa de maíz entro en la carne de nuestros padres, los cuatro hombres que fueron creados” (Recinos 14). Esto comprueba que los dioses crearon al hombre sólo de maíz, de esa comida fueron alimentados y así se crearon todas las partes del cuerpo. El ser que logró ser en definitivo el primer hombre de carne y hueso fue construido por los Progenitores, el Creador y el Formador, y éste al fin podrá adorarlos como ellos tanto lo pedían.

Por lo tanto, creo que la importancia de este texto es que refleja lo valioso que era para los dioses mayas el ser adorados e invocados por los hombres que ellos mismos creaban. A pesar de que fracasaron varias veces en el intento de la procreación de los hombres, los dioses nunca se dieron por vencidos y cada vez trataban de perfeccionar al hombre, logrando así al final crear al ser que ahora los adora e invoca y ese ser se refleja en los humanos de hoy día aunque ya no todos les rindan homenaje. Para los dioses fue muy importante la creación del hombre porque con tantos intentos llegaron a la perfección cuando hicieron al hombre que al fin los invocó. El que los hombres adoren a los dioses es una forma de recordar a quienes crearon la tierra, los animales y a los hombres ya que de este modo les dan gracias por haberlos creado porque de no haber sido así, no existirían. Para los dioses mayas el que los hombres los invocaran y adoraran era una muestra de agradecimiento hacia quienes les dieron la vida y cuidaban de ellos. Gracias a los autores que tradujeron las literaturas prehispánicas tenemos este tipo de textos en donde el lector aprende de los mitos e ideologías que los indígenas tenían. Para mí el libro del Popol vuh es muy interesante ya que explica la creación del mundo y del hombre a través del punto de vista de los mayas y lo que más me llamó la atención del cuento es que tiene algunas similitudes con el mito de la creación del mundo según la biblia.

popol vuh adrian recinos

Obras citadas
De la Garza, Mercedes. Literatura maya. Caracas, Venezuela: Editorial Galaxis, S. A. 1980. P. X.
Diccionario de la lengua española (DRAE). Ed. 22. 2001.
Garganigo, John F. Huellas De Las Literaturas Hispanoamericanas. Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall. 2002. P. 26.
Recinos, Adrián. “La creación de los animales y del hombre”.  En  Saga de México. Menton. Tempe, AZ: Bilingual Press. 1992. Pp. 8-14.

 

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