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ENTRETENIMIENTO

Por Eleazar Dojaque

Edward James Olmos, Salma Hayek, George López, Gregory Nava, Juan Gabriel, dan muestras de apoyo. Sergio Arau filma la segunda parte de su película “Un día sin mexicanos” durante los acontecimientos del 1º de mayo.

Algunos de los artistas del espectáculo, tanto del ámbito hollywoodense, como los mexicanos o latinos en general, abandonan el lujo y la frivolidad de las noches de gala y las carpetas rojas y se pronuncian poco a poco, tímidamente, en apoyo de los derechos civiles, la justicia y la promoción de bienestar social entre las clases más oprimidas, sobre todo ante la irrupción del tema de la inmigración indocumentada en Estados Unidos.

Por ejemplo, Salma Hayek ya dijo que apoyaria el boicot del 1º de mayo, y ahí están también las declaraciones de Juan Gabriel sobre la condición de inmigrante de Superman (llegó de Krypton y sin papeles). Por supuesto, está el gran antecedente de la película “Un día sin mexicanos” de Sergio Arau, que no sólo ha servido de inspiración para el paro nacional que se prepara, sino que se retroalimentará en forma de un documental sobre todo lo que ocurra ese día que prepara el mismo director.

Quizás el más convencido de todos es el actor méxico-americano Edward James Olmos, una rara especie entre los artistas. El talento de Edward le atrajo sonados triunfos cinematográficos y premios que lo calificaron entre los mejores, como el Emmy obtenido por su trabajo en Miami vice, su nominación al Oscar por su aparición como el profesor Jaime Escalante en “Stand and Deliver”; también estelarizó la obra maestra de Robert Young “La balada de Gregorio Cortez”, y están sus participaciones en “American me”, “Zoot suit” y “Selena” que le dieron celebridad.

Por su desempeño en los motines de Los Ángeles en 1992, recibió de la Comisión de Relaciones Humanas de Los Ángeles el premio John Anson Ford; también la NAACP lo honró por su liderazgo por la unidad racial. Desde siempre, Edward reflejó una gran conciencia social y se convirtió en hombre extremadamente activo en diversas causas. Él ha visitado reservaciones indígenas, prisiones, high schools, organismos de caridad y colegios, participando activamente e impartiendo conferencias.

Sin embargo, fuera de los ejemplos mencionados, todavía son pocos los actores y actrices que han apoyado las actividades pro inmigrantes y las marchas.

En la ciudad de Los Ángeles, donde se han realizado las marchas más tumultuosas de la nación, la participación de las celebridades ha sido nula y, según los enterados, se debe al miedo de maltratar sus imágenes, a que el tema es complejo, genera posiciones de todo tipo y se suma una tradicional falta de conexión con los hispanos.

Aparte de Olmos, sólo se han visto participar en las marchas al comediante George López, y al cineasta Gregory Nava.

Martin Sheen, también de origen hispano y conocido por su respaldo a los inmigrantes en épocas pasadas, no se hizo visible incluso ni para cuestionarlo. Ed Begley Jr. y Ed Asier, amantes de intervenir en temas políticos tampoco se mostraron disponibles. Sean Penn, Tim Robbins y su esposa Susan Sarandon, se opusieron abiertamente a la guerra de Irak, pero no han acompañado a los marchistas. Leonardo DiCaprio cuestiona el calentamiento atmosférico y Mike Farrel está en contra de la pena de muerte, pero tampoco salieron a la calle.

Si nos vamos al renglón de los artistas hispanos, también los vemos avocados a dar conciertos para favorecer a la niñez, a hacer campañas contra el SIDA, o dispuestos a resolver problemas médicos de personas necesitadas que también es ponderable, pero no se ha visto a ninguno que se empeñe en tareas que reconcilien con fuerza y entrega para deshacer las murallas que dividen a los seres humanos, sobretodo cuando esa división afecta a una gran cantidad de hispanos congregados en una nación que no es la suya.

Se han visto declaraciones de apoyo, pero muy de dientes convenencieros para afuera de: Ana Gabriel, Boby Pulido, Shakira, Juan Luis Guerra, José Manuel Figueroa, y Daddy Yanquee. Del ya mencionado Juan Gabriel, sólo podemos agregar que sería capaz de construir un albergue monstruo en Estados Unidos con tal que se alojen allí a criaturas imberbes y púberes, por supuesto indocumentadas.

A lo largo de la historia universal los movimientos cívicos y sociales han forjado los caminos que le dieron los cambios necesarios a la humanidad, para impresionar la memoria de las generaciones futuras y afectar de una manera u otra los acontecimientos venideros; para ello, se requirieron lideres que con su fuerza y carácter contribuyeron en moldear las características de sus propias epopeyas.

Hubo titanes de esta estirpe que pagaron con su vida su entrega a causas nobles y no escatimaron sus esfuerzos en procurar el mejoramiento y el bienestar del pueblo, para ello basta citar al Reverendo Martin Luther King Jr., Malcom X, los hermanos Robert y John F. Kennedy, Mohandas Ghandi, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ernesto Che Guevara, León Trosky, etc. y muchísimos mas caudillos entregados a buscar nuevos derroteros para sus congéneres, que padecieron vejaciones, atentados, encarcelamientos, torturas, infamias, e indecibles sufrimientos.

Entre otros viene a la memoria los grandes próceres de nuestra América: José Martí, Bolívar y San Martín y para entrar en materia mexicana mencionamos, al líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo, los grandes muralistas David Alfaro Sequeiros, Diego Rivera, Orozco y la pintora Frida Khalo, infaltables en cualquier movimiento cívico en el Distrito Federal; los sacrificados miembros del Consejo Nacional de Huelga de 1968, los cabecillas de todos los movimientos que motivaron la asquerosa guerra sucia en México, el nacimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional capitaneado por el Subcomandante Marcos, ¿y cómo dejar de mencionar al dirigente campesino morelense Rubén Jaramillo asesinado el 23 de mayo de 1962? Jaramillo luchó en las tropas de Emiliano Zapata; a la muerte de éste y aún después del triunfo de la revolución, siguió combatiendo a caciques y hacendados que se oponían al reparto de tierras. Se sublevó y huyó a las montañas hasta que el gobierno de López Mateos lo amnistió; no obstante militares y civiles asesinaron no sólo a él sino a su mujer embarazada y tres hijos.

No nos olvidemos de los líderes campesinos que lucharon a brazo partido por los derechos laborales de los trabajadores del campo de Estados Unidos que dejaron el alma partida en cachitos sobre los surcos de labor; ellos son: Reyes Tijerina y César Chávez.

Desgraciadamente esta casta ya esta en extinción. Esos hombres, con la sangre hirviéndoles en las venas, con el corazón y el alma dispuestas a una entrega total, sin ambages, definitivamente ya no se dan.

Los grandes movimientos de masas de la actualidad se están fraguando de manera distinta, se dieron por la necesidad imperiosa que la gente tiene de protestar y exigir caminos de justicia y equidad, veredas sin encrucijadas raciales. Para ello, no se requiere la presencia de figuras de la farándula, del cine o la televisión, pues en esta época de “piolines y cucuyes” hasta los líderes salen sobrando.

Contacte a Eleazar Dojaque: dojamex@hotmail.com


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  2. Oct 9, 2010: CULTURAdoor » » Culturadoor 52
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